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¡ La cosa está mas fea aún, que ya es casi imposible . . .!
Publicada en MeliYa el 13 de julio de 2006
Como diría un amiguete de esos de toda la vida, de los que son entrañables y sin tapujos “la cosa está muy fea” y todo ello aplicándolo a la situación de ultimísima hora por la que está atravesando nuestra querida, entrañable, respetada –aunque algunos no lo hayan hecho-, y aclamada, Unión Deportiva Melilla.
Y es que cuando todo parecía que ya peor no podía estar, pues resulta que el límite de la adversidad, es desde luego abstracto, porque sin dudarlo, en las últimas 24 horas o al menos de mi comentario del miércoles al del jueves, ha cambiado la cosa y mucho, pero por lo que calculamos por la actual situación, lamentablemente, aún para empeorar mas la situación.
Ahora resulta que ni los estatutos del club Unión Deportiva Melilla están tan claros como parecían por aquello de la distinción entre socio y abonado, pero además muy en serio y con juristas de por medio, y por otro lado también resulta que la entrega de la dimisionaria directiva en bloque y ante la Federación Melillense de Fútbol, queda totalmente anulada ya que al parecer, a alguno de los citados directivos, se le olvidó – fíjense ustedes lo que es un olvido- estampar su rúbrica en dicha acta y claro, según el ente federativo, que no tiene validez de tipo alguno.
¡ Pués estamos apañaos, macho!
Y todo este nuevo embrollo, ¿a que se imaginan todos a favor de quién corre? Pues de la presumible desaparición de la Unión Deportiva Melilla.
Y la verdad es que a estas alturas, las conjeturas de dimes, diretes, de esto, lo otro, lo de mas allá, que si tengo un tío guardia urbano en un pueblecito de Pamplona, que si la abuela fuma o que si los chicles de menta están muy buenos, la verdad es que ya a nadie les interesan.
Aquí hay que ir como en Navidad, al turrón y el mismo, de momento está tan caro que tiene un precio de los casi cien millones de pesetas, ya saben, las deudas que de momento nadie paga y que serían la solución a todo este galimatías con sabor amargo y con un futuro inminente e incierto, con visos de desaparición para el decano del fútbol local.
Volviendo al tema en cuestión, está claro que hay una sola cosa cierta y es que el Melilla, puede desaparecer, pero intuyo que aún nadie nos hemos planteado la posibilidad de que pueda ser verdad que además sea de una vez por todas, es decir el cuento de la ovejita y el lobo, pero de verdad es que en esta ocasión el lobo ha llegado en serio y la ovejita está a punto de ser degollada.
Personalmente me dan igual las pintadas aparecidas en la fachada del municipal “Alvarez Claro”, a favor de uno y en contra de otro, me da igual que salga un señor que diga que aporta algo de dinero –creo que eran seis mil euros- para intentar salvar al equipo, - que me parece muy positivo pero no efectivo-, que ahora todos nos las demos de buenos hermanos y que queramos salvar al Melilla . . . la realidad indica que sólo estamos viviendo en estos últimos días de teoría, pero que no hay aún nada en la práctica y eso si que es grave, o ¿Se ha arreglado en algo la situación de la Unión Deportiva Melilla pese a todo lo comentado? Respuesta : NO; y en realidad, ahí es donde estriba el verdadero peligro, porque tengo que volver una vez mas a recordar que el crono no se para, que los segundos devoran los minutos, los minutos las horas, las horas a su vez a los días, etc., y me vuelvo a quedar con lo dicho en su momento por Pablo Guede - y perdón por la reiteración pero para mi es la única realidad para que la Unión Deportiva no desaparezca- “Los problemas del Melilla sólo se arreglan con dinero”.
¿Dónde está ese dinero para pagar tantas deudas? . . . ¿ lo pondrían las presumibles personas entrantes, sustitutos a su vez de los que aún no han dimitido en bloque por aquello de la falta de la dichosa firma?
¡ La cosa está muy fea!
Por si acaso, tan sólo veo una solución: Padre nuestro, que estás en los cielos, Santificado sea tu nombre …