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La Delegación del Gobierno niega que los Presupuestos Generales discriminen a Melilla en el tema del coste del agua potable
La ciudad no puede pedir financiación del sobrecoste del agua hasta que no se cumplan unos requisitos técnicos previos
Publicada en MeliYa el 15 de octubre de 2006
Redacción
Ante las afirmaciones vertidas por la Ciudad en las que se acusa al Gobierno de la Nación de haber cometido una “grave discriminación“con Melilla al no incluir en los Presupuestos Generales del Estado de 2007 una partida para subvencionar el sobrecoste del agua con motivo de la puesta en marcha de la desaladora, la Delegación del Gobierno quiere puntualizar que “cualquier petición de subvención por el sobrecoste de un servicio hay que justificarla administrativamente sobre el gasto que se realiza y fundamentarla mediante el aporte de los estudios técnicos, económicos y administrativos correspondientes que justifiquen la decisión de la subvención”.
Estas condiciones “no se cumplen en el caso de la petición de Melilla por varias razones ya que, en primer lugar, aún se desconoce la fecha cierta de finalización y puesta en marcha de la desaladora. Sólo es posible aventurar que este proyecto podría finalizarse en el primer trimestre de 2007”.
Una vez que se haya finalizado este proyecto de instalación, “la desaladora tendrá que estar en proceso de prueba durante un tiempo prudencial, que puede estimarse como mínimo en un periodo prudencial de unos meses más desde su puesta en marcha, y una vez realizadas estas pruebas distribuir el agua desalada en condiciones óptimas de uso para la población de Melilla. Con lo cual, con estos plazos, difícilmente podría conocerse el coste de explotación del agua desalada hasta un periodo que podría abarcar otros seis meses”.
La Delegación del Gobierno señala que “cuando finalice el periodo presupuestario 2007 podría conocerse con exactitud el sobre coste añadido del agua desalada, y en consecuencia justificar una petición de subvención al Gobierno Central para corregir la diferencia entre éste y la media nacional del coste de agua para los ciudadanos”.
Entonces se consideraría “razonable arbitrar medidas para que el coste del agua en Melilla se ajustara al de la Península, tal y como viene ocurriendo en Ceuta, en la que el Gobierno atiende, mediante una subvención, el sobrecoste de agua desalada sencillamente porque llevan varios años de funcionamiento y dicha subvención se llevó a cabo cuando el Gobierno de la Ciudad de Ceuta justificó la diferencia del sobrecoste después de haber hecho este mismo camino que tiene que iniciar Melilla en el momento oportuno”.
En base a lo anterior, “solicitar una subvención cuando se desconoce la fecha exacta de funcionamiento de la desaladora, cuando se desconoce el periodo de prueba y por supuesto se desconoce el sobrecoste que puede tener durante el ejercicio 2007 es aventurado y prematuro, por lo que correspondería la petición de dicha subvención para contemplarla dentro de los PGE siguientes, tal como ha contestado el secretario de Estado de Hacienda a la Ciudad Autónoma en su carta”.
La representación del Ejecutivo recuerda que “como reconoció el propio consejero de Medio Ambiente, que el coste del agua en Melilla, 0,30 céntimos de euro por metro cúbico, es uno de los más bajos del país y es evidente que este precio es debido a que la calidad del agua, que todavía se viene suministrando a los melillenses, es ínfima. Evidentemente, nada tendrá que ver con la calidad del agua que se suministrará a los ciudadanos de Melilla en muy breve plazo por las acciones e inversiones que el Gobierno de la Nación está realizando en la Ciudad en los dos últimos años”.