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La insostenible situación de los menores acogidos se agrava con 10 nuevos ingresos y evidencias de presión fronteriza
Bienestar Social acoge a ocho menores rescatados del mar, dos llegados por la frontera y tema la llegada de un grupo de 30 marroquíes
Publicada en MeliYa el 16 de agosto de 2006
La situación se complica para los responsables de la tutela de menores de la Ciudad Autónoma. Posiblemente la Consejería que dirige María Antonia Garbín esté atravesando el peor momento del año e cuanto a saturación de los centros se refiere y, además, las expectativas de Bienestar Social no son nada halagüeñas.
Los centros melillenses, ocupados hasta el martes al 98 por ciento de su capacidad, tienen que encargarse desde hoy de ocho menores magrebíes que llegaron a Melilla a bordo del Ciudad de Valencia tras ser rescatados por el buque de Trasmediterránea a 45 millas de Melilla.
Estos ocho menores formaban parte de la embarcación neumática que les transportaba desde la playa marroquí de Cabo de Agua al litoral de Motril y que, en el momento del encuentro con el buque de pasajeros y carga, se encontraba a la deriva.
A ellos han de añadirse dos nuevos menores marroquíes que han conseguido traspasar el límite fronterizo de Melilla con Marruecos y que ya se encuentran bajo la tutela del organismo autonómico.
Pero hay más. Fuentes de la Ciudad Autónoma saben de la existencia de 30 menores marroquíes que, en estos momentos, deambulan por las inmediaciones de Beni Enzar con la intención de llegar a Melilla para beneficiarse de las atenciones de los centros de menores.
Como ha reconocido recientemente la titular de Bienestar Social y Sanidad, María Antonia Garbín, el efecto llamada de menores no acompañados no tiene fronteras ya que a los testimonios personales de quienes han estado alojados en los centros de acogida se suman técnicas como las comunicaciones vía internet que incluyen hasta fotos de las instalaciones de la Ciudad Autónoma.
El Gobierno español ha manifestado reiteradamente su intención de colaborar en la construcción de dos centros de acogida de menores en las provincias de Nador y Beni-Melal pero, hasta la fecha, sólo puede hablarse de intenciones.