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La magia y las tradiciones medievales inundan Melilla la Vieja con la edición más ambiciosa del Mercado Medieval
El pasacalle de juglares y saltimbanquis recorre Melilla a las ocho de la tarde del viernes para desembocar en la Puerta de la Marina
Publicada en MeliYa el 29 de junio de 2006
El presidente de la Fundación Melilla Ciudad Monumental, José Vallés, dice con la boca pequeña que se daría por satisfecho con una afluencia al Mercado Medieval de 45.000 personas, como el año pasado, pero él sabe que van a ser más.
La tercera edición de Melilla Medieval viene cargada de sorpresas y nuevos atractivos que, necesariamente, han de convertirse en mayor número de visitantes.
Vallés, acompañado por el director artístico de Acción Calle, Ángel Barrabés, ha presentado el acontecimiento que, desde el viernes a partir de las siete de la tarde, hasta el domingo, 2 de julio, tiene como marco Melilla la Vieja.
La oficialidad del Mercado Medieval comienza a las ocho de la tarde del viernes, con el desfile de las mesteres de Juglaría -el pasacalles del medievo, todos los figurantes- por el centro de la ciudad. Una hora más tarde, en la Puerta de la Marina, se procederá a la inauguración oficial del Mercado con una exhibición posterior, en la Plaza de Armas, a cargo de 'Banderatori', los romanos llegados por avión a Melilla que se entrecruzan estandartes con música medieval de fondo.
Torturas A la vuelta, entre la Puerta de Santiago y la llegada a Aljibes por el túnel de Santa Ana, antes de entrar a los puestos, los visitantes podrán contemplar -en el antiguo Cuerpo de Guardia- una exposición de 25 aparatos de tortura, propias de la época e incluso vigentes en algún desgraciado rincón del Planeta, matiza Barrabés.
Un total de 250 personas llegan a Melilla para vestirla de medieval con Acción Calle. Hay aizcolaris vascos que levantarán piedras y cortarán troncos, dos grupos de teatro -Excalibur y Cremallera- músicos, faquires y lanzadores de cuchillos, una zona de juegos autónoma para niños talleres, cetreros, serpientes y ¡cómo no! Amplios espacios para la gastronomía del norte de España.
Barrabés y Vallés coinciden en destacar el apoyo de los melillenses que viven en El Pueblo. Hay actuantes y artesanos que se quedan este fin de semana a vivir en sus casas, alguna vecina les ha ofrecido una bandaeja de cus-cús, asociaciones de vecinos y de tipo cultural van a vivir intensamente -ataviados de época- el fin de semana medieval. Se vive el Mercado.
El presidente de la FMCM estima que, entre lo que los melillenses van a gastar y lo que dejen el cuarto de millar de mercaderes, el Mercado Medieval se convierte en un “elemento dinamizador de la economía de la ciudad”. El consumo propio o ajeno está más que asegurado.
Melilla la Vieja y sus ocupantes medievales abrirán, en horario de mañana, a eso del medio día y no cierran mientras haya 'meneo' y lo mismo por la tarde: a partir de las siete y hasta que el cuerpo aguante.
José Vallés ha confirmado que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado verificarán el dispositivo establecido hace dos semanas, que habrá presencia de Bomberos y que la sanidad está garantizada en todo el despliegue.