Local · Policía
La sección de Policía Local de UGT acusa a Mohatar de insultar al cuerpo con sus manifestaciones sobre el agente acusado de agresión sexual
El sindicato cree que enturbia confunde a la sociedad melillense
Publicada en MeliYa el 17 de agosto de 2006
Redacción
El Departamento de Policía Local de Unión General de Trabajadores acusa al diputado de Coalición por Melilla (CpM), Hassan Mohatar, de insultar al colectivo policial con sus manifestaciones sobre el encarcelamiento de un agente imputado en un presunto delito de agresión sexual.
El responsable del área sindical, Carlos Javier Pichoto, cree que las afirmaciones del diputado “conllevan a generar desconfianza de los ciudadanos hacia su Policía y hace, si cabe, más dificultosa la labor del agente municipal en la calle”.
UGT aclara que “los hechos en los que hay un policía local implicado como presunto autor de un delito de agresión sexual se encuentran bajo secreto de sumario y en proceso de investigación policial, con lo cual el señor Mohatar debería tener más prudencia en sus afirmaciones y esperar que finalice la investigación y se levante el secreto sumarial”.
Al responsable de UGT lo le parece razonable “que se utilice políticamente al colectivo de la Policía Local” y asegura que “si los hechos son totalmente probados por la Justicia, que ésta caiga con todo el peso de la ley porque hechos de ese tipo son tan execrables y condenables por toda la sociedad y no deben quedar impunes sea quien sea la persona que lo cometa”.
Eso sí, UGT recomienda que “hasta que no haya una sentencia, tenga usted un poco de tranquilidad y mesura y no ponga el grito en el cielo, deje trabajar a la Policía y a la Justicia y no ponga en el candelero a la Policía Local con sus afirmaciones”.
Pichoto Urbano señala que el colectivo policial “está formado por hombres y mujeres muy buenos profesionales que se parten la cara día a día en la calle prestando un buen servicio a los ciudadanos y con estos comentarios emanados desde representantes políticos, lo único que se hace es enturbiar y confundir a la sociedad melillense, dañando la imagen del cuerpo, que luego es muy difícil recomponer”.