Local · Inmigración
La sirga tridimensional moviliza a 46 ong,s que piden al Defensor del Pueblo investigación sobre la legalidad de la medida anti-intrusión
Solicitan una audiencia a Enrique Múgica para ampliar el contenido de su denuncia pública
Publicada en MeliYa el 9 de mayo de 2006
MeliYa.com
El grupo de organizaciones no gubernamentales que protesta contra la instalación de la sirga tridimensional en el perímetro fronterizo que separa Melilla de la provincia marroquí de Nador ha hecho llegar sus inquietudes al Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, a través de una carta en la que se pide una investigación rigurosa de los acontecimientos registrados en otoño pasado.
Los firmantes son representantes de 46 organizaciones entre las que figuran la Asociación de Derechos Humanos, Intercultura, Comisión Islámica y Prodein, de Melilla, junto a la Asociación pro Derechos Humanos de Andalucía, Andalucía Acoge y la Association Rif des Droits de l`Homme.
Los firmantes dudan de la legalidad de la instalación de la citada sirga en las líneas fronterizas tanto de Melilla como de Ceuta y califican de “irreal” el carácter no lesivo de ambas instalaciones anti-intrusión.
El el comunicado conjunto critican la política de extranjería de España, en relación con las propuestas de la Unión Europea al respecto por cuanto “prioriza el cierre y control de las fronteras al respeto de los derechos humanos”.
De igual manera interpelan a Mújica el hecho de que el Ministerio del Interior no haya informado sobre las circunstancias que rodearon la muerte de un ciudadano camerunés el pasado 29 de agosto, “a manos de la Guardia Civil, según el testimonio de sus compañeros”, manifiestan las organizaciones.
Las ong,s firmantes del comunicado quieren reunirse con Enrique Mújica para ampliar el contenido de su escrito: “en un momento en que continúan produciéndose dramáticos acontecimientos en las costas africanas de personas que intentan llegar a Canarias, reiteramos nuestro convencimiento de que es imprescindible un cambio radical de las políticas de extranjería para que sean escrupulosamente respetuosas con los derechos humanos y al tiempo capaces de gestionar la realidad del fenómeno migratorio que vivimos sin tanto dolor y tanta muerte”.