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La Unión Europea crea un comité de expertos que evaluarán el fenómeno migratorio y ayudarán a España en el tratamiento de inmigrantes

Melilla, Ceuta y Lampedusa despiertan la inquietud de los responsables de la Comisión Europea

Publicada en MeliYa el 18 de febrero de 2006

S.R.

El Gobierno de la Unión Europea ha decidido crear grupos de expertos con la responsabilidad de colaborar con los Estados miembros que sufren mayor presión migratoria y mayor número de demandantes de asilo político. Es el caso de España, con Melilla y Ceuta como referencia, de la italiana isla de Lampedusa o de países como Malta y Eslovenia.

El fenómeno del asilo y su relación con la problemática de la inmigración preocupa y mucho al vicepresidente de la Comisión Europea y máximo responsable del área de Justicia, Liberta y Seguridad, Franco Frattini: “con la perspectiva de un futuro régimen de asilo europeo, es esencial lograr una mayor convergencia no sólo en las legislaciones sino también en las prácticas”.

El portavoz del Ejecutivo europeo, Friso Roscam ha señalado a este respecto, que “queremos asistir a los Estados miembros que, por su situación geográfica se enfrentan a flujos de inmigrantes que a veces son demasiado grandes para que los puedan gestionar ellos mismos”.

De ahí nace la idea de crear un equipo de expertos en materia de inmigración que estarían dispuestos, en situaciones de crisis, para apoyar al país afectado por la presión migratoria en materias como logística, medicina o interpretación. De prosperar la iniciativa comunitaria, la infraestructura tardaría 12 meses e estar preparada para entrar en acción.

No descartan las autoridades comunitarias establecer fondos especiales para atender los flujos migratorios para países, como España, que padecen periódicamente intentos de acceso ilegal a la Europa continental, a través de Melilla y Ceuta.

Todo lo anterior ha de acompañarse con un “sistema de información” que defina en cada momento el problema migratorio y las necesidades del país receptor. De esta forma, “cada Estado miembro puede usar la misma información y realizar, más o menos, la misma evaluación, de manera que no tendremos enormes diferencias en el trato de casos similares, lo que no sería bueno ni para la UE ni para los demandantes de asilo”, ha señalado el portavoz comunitario.