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Las puertas de la Delegación del Gobierno acogen una concentración para expresar el pesar por la tragedia de Valencia

Por su parte, el Gobierno local envía a la capital valenciana dos telegramas de condolencia

Publicada en MeliYa el 4 de julio de 2006

Carmen Gaona Sáez

Tal y como ha sucedido en el resto de España, a las 12 horas del mediodía de hoy martes se ha producido a las puertas de la Delegación del Gobierno una concentración y un minuto de silencio para expresar el pesar de Melilla a las familias y a las víctimas del accidente ocurrido ayer lunes en el metro de Valencia, en la que murieron 41 personas.

Además de decenas de funcionarios de la Delegación del Gobierno, en el centro de la concentración ha estado el delegado del Gobierno en Melilla, José Fernández Chacón, quien ha dejado claro que con este acto de condolencia, la ciudad de Melilla se ha sumado a todos los celebrados a lo largo de la geografía española.

El portavoz del Gobierno de Melilla, Daniel Conesa, por su parte, ha manifestado públicamente en una comparecencia ante los medios de comunicación, el sentimiento de pesar de todo el Ejecutivo y de toda la ciudad ante la “terrible” tragedia ocurrida en Valencia, donde han fallecido 41 personas como consecuencia de un accidente en el metro de la capital.

Para hacerlo llegar a Valencia, el Gobierno local ha decidido remitir dos telegramas de condolencia, uno al presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, y otro a la alcaldesa de la ciudad, Rita Barberá, a quienes ha hecho llegar la solidaridad de toda la ciudad de Melilla.

Oposición

La oposición en la Asamblea de Melilla tampoco ha querido permanecer al margen de esta tragedia, y por ello, a través de un comunicado remitido a los medios de comunicación, el Grupo Parlamentario de Coalición por Melilla ha expresado su más sincero pésame a los familiares de las 41 víctimas del accidente en el metro de Valencia.

Los cepemistas se ha dirigido de manera especial a las familias afectadas, a las que han hecho llegar “ el sentimiento sincero de cercanía y compañía por su sufrimiento en estos momentos difíciles.