Local

Lidesur desmiente las acusaciones sobre su presunta intención de especular con los terrenos colindantes a La Quinta y anuncia acciones judiciales

La empresa liderada por Asunción Collado asegura que ya en el avance del PGOU realizado por la Ciudad, se reflejan las expectativas de recalificación del terreno

Publicada en MeliYa el 21 de abril de 2006

Carmen Gaona Sáez

En plena polémica por el presunto caso de corrupción urbanística detectado sobre unos terrenos de carácter rústico ubicado en las cercanías del futuro campo de golf de Melilla, Asunción Collado, administradora única de la empresa Lidesur que ha sido relacionada en varias ocasiones con el presunto escándalo, ha comparecido ante los medios de comunicación para desmentir la existencia de cualquier intención por parte de su empresa de especular con los terrenos colindantes a La Quinta, así como para anunciar su intención de llevar el asunto ante los Tribunales de Justicia.

Collado, que ha comparecido ante los medios de comunicación junto al arquitecto colaborador de Lidesur, Rafael Guerra, ha condenado la actitud mostrada entorno a este asunto por algunos políticos y por el presidente del Colegio de Arquitectos, ya que considera que se han amparado en unas siglas y en un colectivo para realizar una serie de acusaciones sin fundamento que, entre otras cosas, han causado un gran daño tanto de prestigio como económico a la empresa que lidera, daño que cree que deberá ser resarcido ante los Tribunales.

Respecto al Colegio de Arquitectos en concreto, la administradora de Lidesur ha acusado a su presidente de actuar de mala fe con la emisión de un comunicado a los medios de comunicación alertando sobre la existencia de presuntas irregularidades entorno a dichos terrenos e implicando directamente a la empresa Lidesur en el asunto. En este sentido, ha anunciado su intención de solicitar el acta del Colegio de Arquitectos para comprobar si las acusaciones y denuncias vertidas contra su empresa están apoyadas por todos los asociados, o simplemente están avaladas por su presidente con el único objetivo de desprestigiar o de obstaculizar el procedimiento.

Asunción Collado, que ha dejado claro que se trata de un asunto meramente comercial, ha recordado que los terrenos protagonistas de este caso, que poseen una superficie de 16.000 metros cuadrados, fueron adquiridos por Lidesur en el año 2003 bajo el asesoramiento del arquitecto Guerra, y en todo momento, ha dicho, la empresa conocía el carácter rústico de los mismos y desconocía, por otro lado, la intención de la Ciudad Autónoma de construir un campo de golf en la zona.

Ya en el 2006, ha explicado Collado, la cooperativa Victoria, interesada en adquirir terrenos, se pone en contacto con Lidesur, empresa que les vende los terrenos de la polémica con un contrato en el que figura expresamente que se trata de un terreno rústico. A continuación, la cooperativa entrega una cantidad de dinero a cuenta del precio pactado, quedando claro entre ambas partes que no se iban a formalizar las escrituras hasta dentro de dos años, y únicamente con la condición de que los terrenos adquieran la condición de suelo urbano, ya que de lo contrario, Lidesur estaría obligada a devolver el dinero entregado.

Collado ha dejado claro que la única relación que Lidesur mantiene con la cooperativa Victoria es la de hacerle entrega de un dossier en el que quedaban reflejadas una serie de expectativas de recalificación de los terrenos que, a su vez, ya habían sido incluidas, según ha explicado el arquitecto, en el avance del nuevo Plan General de Ordenación Urbana que está desarrollando la Ciudad Autónoma y que fue repartido entre los arquitectos, por lo que “en ningún momento he dispuesto de información que no pueda tener nadie”.