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Los grupos de la oposición abandonan el Pleno ante lo que consideran una actitud "penosa y patética" de Imbroda

Una sesión plenaria con un sólo punto se ha convertido en una auténtica batalla campal entre oposición y Gobierno

Publicada en MeliYa el 3 de febrero de 2006

Carmen Gaona Sáez

Lo que parecía que iba a ser una sesión plenaria extraordinaria normal y sin más debate que el necesario, se ha convertido en una auténtica batalla campal y en cruce de declaraciones subidas de tono entre los grupos de la oposición y el Grupo Popular, y ha concluido con el abandono de la sala por parte de Coalición por Melilla y Partido Socialista.

El único punto del orden del día de este pleno, que ha dado comienzo a las 11 de la mañana y cuyo carácter urgente también ha sido objeto de debate, era el de la adjudicación del contrato para la gestión tributaria, recaudación voluntaria y ejecutiva de los tributos y otros ingresos a la empresa Tribugest. Sin embargo, y aunque finalmente el asunto ha sido aprobado con los único votos a favor de los populares, el tema ha quedado en un segundo plano como consecuencia del fuerte enfrentamiento que se ha producido entre los diputados de la Asamblea de Melilla.

El debate lo ha iniciado el Grupo Socialista que, a través de su portavoz Celia Sarompas, no ha dudado en cuestionar la legalidad del pliego de condiciones en el que se ha basado la adjudicación del contrato. En este sentido, Sarompas ha recordado como hace ya unas semanas los socialistas solicitaron en la Comisión de Hacienda un informe sobre el coste del servicio, una solicitud que aún no ha hallado respuesta, según ha explicado.

Por su parte, el diputado de Coalición por Melilla, Abdelrahem Sel-lam, además de referirse a la presunta ilegalidad del pliego, ha acusado al Gobierno de la Ciudad de haber incurrido en una improvisación “pura y dura” en este asunto. Del mismo modo, ha hecho alusión a la posibilidad de que las dos empresas que presentaron su oferta para la adjudicación pudieran haber llegado a algún tipo de acuerdo para conseguir adjudicarse el contrato, algo que en su opinión sería “un bombazo”.

Ante esta sarta de acusaciones realizadas por los grupos de la oposición, el consejero de Hacienda, Guillermo Frías, ha recordado que, a pesar de que los dos consideran que se trata de un pliego ilegal, ninguno de los dos partidos presentó alegación alguna contra él, al tiempo que ha desmentido con rotundidad que se haya producido algún tipo de acuerdo entre las dos empresas ofertantes, tal y como ha dejado ver CpM.

La verdadera polémica ha surgido en el segundo turno de intervenciones cuando Celia Sarompas, viendo también la posibilidad de que las dos empresas que presentaron oferta hubieran llegado a un acuerdo, ha intentado hacer una comparación entre la adjudicación de este servicio en la actualidad y la adjudicación del mismo servicio en el año 1996, un contrato al que Juan José Imbroda, por entonces diputado de UPM, se opuso con rotundidad.

Sin embargo, lejos de permitir que Sarompas llegara a hacer dicha comparación en la sesión plenaria, el presidente de la Asamblea, Juan José Imbroda, le ha retirado la palabra a la diputada socialista después de que ésta insistiera en la necesidad de referirse a un asunto que ocurrió hace ya diez años.

La retirada de la palabra a la diputada del PSOE ha provocado también el enfado y la indignación de Coalición por Melilla, cuyo diputado Sel-lam ha felicitado irónicamente a Juan José Imbroda por su actitud “penosa y patética”, a lo que Imbroda le ha contestado que “más penosa es la suya”.

El momento culminante de la polémica ha tenido lugar cuando, después de que todos los grupos pronunciaran sus votos en contra o a favor de la adjudicación del contrato y antes de que el presidente levantara la sesión, los dos grupos de la oposición han abandonado la sala en señal clara de protesta por la que consideran una actitud poco apropiada de Juan José Imbroda como presidente de la Asamblea.

El Pleno ha concluido con unas palabras del presidente en las que ha advertido a la oposición del ridículo “que acaban de hacer”, así como de la “falta de respeto y comportamiento cívico” que asegura que han demostrado hacia la Asamblea. Así mismo, ha lamentado que se haya visto obligado a cortar el debate ante los derroteros que estaba tomando. Y es que, según ha explicado, las dos únicas soluciones viables eran dar por finalizado el debate o expulsar a la diputada Celia Sarompas, y esta última le ha parecido menos prudente.

Para concluir, Juan José Imbroda ha pedido al secretario de la Asamblea que conste en acta que el Pleno no tendrá validez económica para ningún diputado, y ha dejado claro que “esta es la oposición que tenemos” y ha recordado a los diputados populares la obligación de ganar las próximas elecciones municipales para evitar que sean ellos, los miembros de la oposición, los que tomen las riendas de la Ciudad.