Local · Comercio
Marín recuerda a los empresarios del Mantelete que los nuevos locales son públicos y no pueden cederse gratuitamente
El consejero de Fomento reconoce que "EMVISMESA posiblemente se equivocó" en la elaboración del documento donde garantizaba a los comerciantes un nuevo local
Publicada en MeliYa el 13 de abril de 2006
El consejero de Fomento de la Ciudad Autónoma de Melilla, Rafael Marín, ha recordado a los dos empresarios del Mantelete que están reclamando una nueva ubicación en los bajos del edificio construido en la Plaza de las Culturas, que se trata de locales públicos, no privados, por lo que no pueden cederse de forma gratuita, sino que tendrá que hacerse mediante subasta.
Los dos establecimientos, un bazar y una cafetería-churrería, estaban incialmente ubicados en la antigua estación de autobuses, pero cuando comenzaron las obras de la Plaza de las Culturas, la Ciudad Autónoma los ubicó en unos locales provisionales construidos a las espaldas de dicha plaza. Al mismo tiempo, según aseguran los comerciantes, la Ciudad Autónoma se comprometió mediante un documento a ceder a cada empresario uno de los nuevos locales que se construirían en la zona, algo que cuatro años después no sólo no tiene visos de cumplirse, sino que además se ve dificultado con la intención del Gobierno de convocar una subasta a la que los comerciantes creen que no podrán optar debido a sus situaciones económicas.
En este sentido, y después de reconocer que “EMVISMESA posiblemente se equivocó” en la elaboración y firma del documento que obra en poder de los empresarios, Rafael Marín ha recordado que cuando se produce una situación de este tipo, los propietarios desalojados tienen derecho de retorno al nuevo edificio construido, pero no quiere decir “que vuelvan al local nuevo porque ya estaban allí, sino que tendrán que pagar su parte correspondiente como nuevo local que es”.
El consejero de Fomento ha asegurado, además, que aquellos comerciantes que tuvieran contrato en su anterior ubicación, gozan del derecho de retorno preferente al edificio mediante subasta, algo que ya ocurrió con la Farmacia. Sin embargo, los comerciantes que no tenían contrato, como son los otros dos casos, tan sólo pueden gozar del derecho de tanteo y retracto en la futura subasta.
De cualquier manera, Rafael Marín ha recordado que ya hace cuatro años que los comerciantes afectados fueron ubicados en los locales provisionales donde, en el supuesto caso de que no puedan hacerse con los nuevos locales mediante subasta, podrán permanecer al menos diez años más. Para ello, se ha asegurado que está dispuesto a acondicionar mejor los establecimientos, así como a arreglar las deficiencias que pudieran tener.