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Marruecos reacciona, el Gobierno español opta por la diplomacia y el PP critica silencios

La crónica del día después de la histórica vista de José Luis Rodríguez Zapatero a Melilla

Publicada en MeliYa el 1 de febrero de 2006

Salvador Ramírez

Mucho tardaba el Gobierno marroquí en valorar la visita de José Luis Rodríguez Zapatero a Melilla. Sus escuderos, los portavoces oficiales de socialistas y nacionalistas marroquíes, o sea, los diarios 'L' Opinion' y 'Al-Alam', ya habían calificado la visita como “provocadora, inoportuna y lamentable”.

Ahora es el Gobierno de Rabat, por medio de su portavoz, Nabil Banabdelá, quien reafirma la “inoportunidad” de la visita del jefe del Ejecutivo español, aunque dice el Gobierno de coalición marroquí que lo de Melilla y Ceuta, “no cambia para nada la naturaleza del problema”.

Banabdelá repite el conocido soniquete: “Rabat reivindica la marroquinidad de los dos presidios y dado que las posturas son sabidas, sólo podemos deplorar esa visita”. Al son del portavoz se han unido los dos principales partidos políticos del vecino reino, esto es, la Unión Socialista de Fuerzas Populares y el Istiqlal, editores de los dos periódicos citados antes.

Ya en Ceuta, ni Zapatero ni sus ministros han querido comentar la calificación de Marruecos. El Gobierno español “no comenta” las palabras del portavoz alauí e insiste en afirmaciones realizadas en Madrid, previas a la visita presidencial: “las relaciones con Marruecos son excelentes”.

Algo más ha dicho el secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda: “la relación de amistad con Marruecos está garantizada”. Aquello de “presidios” es para Moraleda “terminología tradicional” y en consecuencia las relaciones bilaterales “seguirán siendo magníficas por el interés de España y del norte de África”.

El Ejecutivo se limita a realizar el balance de la primera jornada de José Luis Rodríguez Zapatero en ambas ciudades con términos como “satisfactoria”, “impulso económico” y “buena acogida”.

Quienes no tienen inconveniente en contestar a Marruecos son los portavoces del Partido Popular. Así, el diputado por Ceuta, Francisco González, devolvió la pelota a Banabdelá: “la españolidad de Melilla y Ceuta es incuestionable”.

No le ha gustado al parlamentario ceutí el silencio gubernamental español, que critica, pero matiza: “es el discurso habitual de Marruecos en relación con Ceuta y Melilla. No le doy importancia, es una reivindicación que no tiene el más mínimo sentido ni por tradición, ni por historia ni nada que tenga que ver con la realidad de ambos pueblos”.

Recuerda Francisco González tiempos pretéritos: “me gustaría oír del Gobierno español que, efectivamente, existen unas excelentes relaciones con Marruecos, pero Aznar dijo que las excelentes relaciones sirven para que cada uno sepamos dónde estamos”.

Antonio Gutiérrez Molina, diputado por Melilla no quiere que el viaje de Zapatero, “bueno para Melilla”, se quede en mera retórica: “la mejor afirmación del concepto de españolidad es retomar los temas que ha dejado pendientes”.

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