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Medio Ambiente y Protección Civil elaboran un plan anti-medusas que afecta a Melilla
Cristina Narbona encargará a la empresa pública Tragsa la eliminación de los invertebrados urticantes
Publicada en MeliYa el 13 de agosto de 2006
El Ministerio de Medio Ambiente y la Dirección General de Protección Civil ultiman un plan especial de recogida de medusas en las zonas más afectadas por esta plaga veraniega, planificación que afectaría a Melilla, una de las demarcaciones incluidas en los planes de reacción ante este fenómeno.
Los trabajos comenzarán una vez determinadas las principales áreas de actuación, tarea que corresponde a Protección Civil, que a su vez alerta a los bañistas y pide que se evite todo contacto con estos animales, informa Terra Actualidad.
Eel departamento de la ministra Cristina Narbona apunta la posibilidad de que la empresa pública TRAGSA sea la encargada de retirar estos animales urticantes. La ministra ha recordado, no obstante, que la inusual afluencia de medusas en las costas del Mediterráneo español responde a un fenómeno tan complejo como el calentamiento global ante el cual la capacidad de respuesta es limitada. "Sería preferible combatir los desequilibrios de la biosfera antes de que éstos causen más daños", señala.
Protección Civil pide a los bañistas que se informen de la situación de las playas en las que pudieran existir estos animales. Además aconseja evitar todo el contacto con ellas, ya que puede suponer un riesgo para la salud. Para impedir mayores problemas ante la plaga, el organismo dependiente del Ministerio del Interior recomienda a la población tomar una serie de medidas que hará más llevadera su estancia en las playas que se vena afectadas por este fenómeno.
En caso de que el contacto con los invertebrados no se haya podido evitar, se aconseja acudir lo antes posible a los servicios de emergencia de Protección Civil o a los servicios sanitarios correspondientes. Por otro lado, no se debe utilizar bajo ningún concepto agua dulce para atenuar los picores producidos por el contacto con los tentáculos urticantes, sino que se recomienda calmar la zona con agua marina. Además, el afectado debe evitar frotarse en la picadura, ya que esto activa la circulación y expande el veneno.
Playas invadidas En las costas catalanas las medusas causan problemas a numerosos bañistas y veraneantes, sobre todo en las playas barcelonesas de Gavá, Castelledefels y El Prat de Llobregat, así como en Roses, en plena Costa Brava gerundense. La Cruz Roja estima que 12.490 personas, entre las que se encuentran muchos niños, han tenido que ser atendidas por su personal sanitario, mientras que el año pasado la cifra fue de 8.337 bañistas.
El Mar Menor (Murcia) también está sufriendo las consecuencias de esta plaga y una docena de barcos salió el lunes a su caza y captura. Este dispositivo, que permanecerá activo hasta el próximo siete de septiembre, se hizo en la primera jornada de trabajo con más de diez toneladas de celentéreos.
En Granada, el pasado fin de semana, los barcos limpia-playas sacaron del mar más de 5.500 kilos de medusas en las zonas de Motril, Salobreña y Almuñécar. Casi todo el litoral granadino tiene banderas amarillas o rojas y alrededor de un millar de personas han tenido que ser atendidas por las picaduras de estos invertebrados. Se espera que los vientos de Levante que azotan la costa granadina desplace la plaga a otros lugares de la costa malagueña en unos días.
Mallas de contención Melilla no es ajena a la epidemia que prolifera este año en las playas españolas y, de hecho, más de mil bañistas han sufrido picaduras desde que comenzó la temporada de baños. Los socorristas tienen que atender a una media de 30 personas al día, aunque la mayoría son de carácter leve y basta con la aplicación de una crema. Otros casos, una minoría, han tenido que tratarse en los servicios de urgencias.
De momento, en la ciudad, no ha sido necesaria acotar zonas de baño o levantar banderas especiales alertando de la mayor o menor presencia de medusas como en otras playas.
También en Ceuta casi el 2% de sus habitantes sabe qué se siente cuando el cuerpo entra en contacto con este molesto habitante marino. El Gobierno de la ciudad autónoma ha instalado unas mallas para evitar que estos celentéreos lleguen a las aguas más próximas a la playa. Esta iniciativa, que copia un modelo utilizado otros años en Murcia y Melilla, no ha salvado a los ceutíes de estos flotantes y peligrosos tentáculos urticantes.