Reportaje · Defensa
Melilla entra en el privilegiado club de las Bibliotecas Militares
El comandante general abre las puertas del centro a toda la sociedad melillense
Publicada en MeliYa el 24 de octubre de 2006
Melilla es, desde el martes, una de las pocas y privilegiadas zonas militares que cuentan con un Museo Histórico-Militar, gracias a una iniciativa de su Comandancia General, cuyo titular ha inaugurado sus instalaciones con la presencia del presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, y del delegado del Gobierno, José Fernández Chacón.
En la actualidad sólo Madrid, Valencia, Sevilla, Barcelona, Coruña, Baleares, Canarias, Ceuta y, desde hoy, Melilla cuentan con fondos bibliográficos castrenses.
El general de División, Vicente Díaz de Villegas-Herrerías, ha puesto de manifiesto la importancia de contar con la Biblioteca Histórico-Militar por cuanto el acceso a los diferentes acuartelamientos es complicado debido a las lógicas medidas de seguridad y por el hecho de que, conforme pasa el tiempo, cada vez son menos los soldados que realmente viven en sus unidades.
De ahí la necesidad de contar con un centro que reúna toda la bibliografía castrense que queda a disposición no sólo para los miembros de las Fuerzas Armadas sino de la sociedad civil, según ha destacado el comandante general de Melilla.
Corresponde al coronel de Infantería, Carlos Suárez Cabezas, el honor de ser el primer director de la Biblioteca que, según ha informado, cuenta con un fondo antiguo, anterior a 1.958, con más de 6.000 volúmenes y uno moderno de más de 7.000 que “a partir de mañana -por el miércoles- estarán a disposición de todos los ciudadanos”.
El centro melillense responde al deseo del Ministerio de Defensa de “crear unas bibliotecas militares modernas, atendidas por personal especializado, con unos servicios adecuados y capaces de resolver las necesidades de los investigadores”.
Suárez Cabeza ha definido las líneas concretas de actuación: “el mantenimiento del catálogo colectivo documental del Ministerio de Defensa y la difusión del conocimiento de las bibliotecas militares a través de convenios con las diversas entidades locales y autonómicas, facilidad en los accesos y mejora de las instalaciones”.