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Melilla recibe la Escoba de Oro pero se queda sin Bandera Azul para su litoral costero

El organismo evaluador de la distinción de playas dice que en la melillense "se celebran carreras de caballos"

Publicada en MeliYa el 19 de junio de 2006

Salvador Ramírez

“Una de cal y otra de arena”, palabras del consejero de Medio Ambiente, Ramón Gavilán, para referirse a los dos últimos acontecimientos relacionados con el área de su competencia. Melilla ha conseguido la 'Escoba de oro' por su política de tratamiento de residuos pero se queda sin la 'Bandera azul' que distingue la calidad de su litoral. Todo tiene sus matices.

La distinción en materia de limpieza no sólo se refiere al estado de limpieza visible de la ciudad -que también- sino también a las estrategias que ponen en marcha las autoridades medioambientales. Melilla, junto a otras cuatro ciudades de su dimensión, ha conseguido el galardón por el tratamiento de residuos.

Ramón Gavilán ha destacado, a este respecto, la incineración de basuras que deriva en energía eléctrica, el horno crematorio para animales muertos, la recogida de aceites de locomoción, hostelería y los emitidos por Endesa y la recogida de productos hospitalarios procedentes de quirófanos y curas.

El consejero de Medio Ambiente ha subrayado la labor que se lleva a cabo en las recogidas de cartón y vidrio, las pilas -gestión que le cuesta a la Ciudad Autónoma 6.000 euros por cada cinco toneladas- el tratamiento de vehículos fuera de uso y chatarra y los lodos de la depuradora que, como en el caso de la basura, acaban convirtiéndose en energía eléctrica.

No ha olvidado Gavilán el trabajo de depuración de aguas y su reutilización para riego, el tratamiento en el matadero de los materiales específicos de riesgo y la recogida, a través de las farmacias, de productos caducados.

La Ciudad Autónoma aborda en la actualidad otros tres proyectos de carácter medioambiental: el vertedero de escombros y su aplicación a relleno marítimo, el aprovechamiento de las cenizas emanantes de la incineradora que ya viajan a Huelva para su aplicación a una antigua mina y la recogida de residuos eléctricos y energéticos.

Bandera La de arena. Melilla no tiene, como el pasado año, la 'Bandera Azul' pero no la tiene porque los encargados de informar al respecto -ADEAC, una organización no gubernamental- no han visitado la ciudad antes de emitir informes. Ramón Gavilán habló con el presidente de la institución, José Sánchez Moro, y así lo reconoció aunque manifestó su interés en conocer Melilla.

El criterio de los evaluadores se baca en una “observación informal de playas”, noticias aparecidas en la prensa y denuncias recibidas. Los argumentos del jurado de la 'Bandera Azul' no tienen desperdicio.

Se afirma que el emisario emite vertidos a la bahía cuando “en Melilla no hay ningún emisario”, sentencia Gavilán. Dicen que hay losas de hormigón en la superficie de arena y es cierto, son las correspondientes a las pistas de baloncesto 3x3: “yo prefiero que los jóvenes eviten un par de cubatas haciendo deporte”.

ADEAC aduce, paralelamente, que los chiringuitos instalados en el litoral exceden de tamaño y actividad pero el consejero de Medio Ambiente certifica que su instalación se ajusta rigurosamente a la ordenanza reguladora.

El jurado calificador señala que “se celebran carreras de caballos en la playa”. Jamás en la historia de Melilla se ha celebrado una prueba ecuestre en el litoral, por lo que el argumento para negar la 'Bandera azul' se cae por su propio peso.

Dicen los evaluadores que, además, tienen denuncias correspondientes a circulación de vehículos sobre la arena y embarcaciones a motor en la línea de playa. Gavilán ha explicado que sólo la prueba del 4x4 llegó a circular por alguna franja aunque ese tramo ha sido eliminado este año y, respecto a los barcos, la propia línea balear instalada por la Ciudad Autónoma impide que cualquier embarcación deportiva acceda a menos de 200 metros del litoral.

Nueva playa El consejero de Medio Ambiente se ha referido, en otro orden de cosas, a las declaraciones anteriores del delegado del Gobierno que apuntaban a un acuerdo entre el Gobierno de Melilla y el central en cuanto a la construcción de la nueva playa de Hircas Coloradas.

“No hay ningún acuerdo, sólo aceptamos la obra como mal menor”. El Ministerio de Medio Ambiente habilitará los nuevos 1.000 metros de playa en base a un proyecto que contempla el acceso por escaleras y ascensores.

A este respecto Ramón Gavilán dice “que sí, que lo hagan sin carreteras y luego, cuando los melillenses se quejen y reclamen la carretera, ya veremos”. El consejero opta por aceptar el proyecto gubernamental porque “si nos negamos podemos quedarnos sin obra alguna”.