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Melilla Sefarad permanecerá abierta hasta el 15 de mayo por el interés suscitado entre melillenses y visitantes
Las noticias sobre la muestra sefardí han llegado al ámbito cultural de diferentes países
Publicada en MeliYa el 25 de abril de 2006
Redacción
La exposición Melilla Sefarad, abierta desde el pasado 29 de marzo en la Fundación Gaselec, se prorroga hasta el próximo 15 de mayo, debido a la demanda y gran acogida que ha recibido del público, según informa la Viceconsejería de Cultura. La muestra ofrece un amplio recorrido por las tradiciones, legado, costumbres y rituales del mundo sefardita.
Son muchos los melillenses que se han acercado a conocer esta manifestación de la vida sefardita y muchos los visitantes de la Península o extranjeros que también han querido conocerla de primera mano, coincidiendo con las vacaciones de Semana Santa y la mayor afluencia de público en nuestra ciudad.
La exposición Melilla Sefarad se conoce y ha sido difundida también en ámbitos internacionales como Israel, Francia, Italia o Argentina, consiguiéndose uno de los objetivos prioritarios de la muestra, su máxima difusión.
La muestra, organizada por la Viceconsejería de Cultura, Círculo Cultural Sefarad y Fundación Gaselec, se distribuye en tres plantas, la primera de las cuales está dedicada a la galería de recuerdos con imágenes de principios del siglo XX que refleja el asentamiento sefardita en diferentes puntos del Mediterráneo.
La segunda planta está dedicada a la Biblia de Alba y una amplia documentación sobre la llegada de los sefarditas a Melilla, complementada con la proyección de películas referentes al tema central de la muestra.
Por último, la tercera planta puede encontrarse una amplia muestra en más de 500 metros cuadrados del ciclo de la vida, las principales festividades, la sinagoga y el shabat, todo ello con objetos cargados de un gran simbolismo histórico, maquetas, idealizaciones imágenes, música y documentación.
Se completa con dos visiones establecidas en los huecos de la escalera sobre la realización de manuscritos en pergamino y sobre los amuletos y la kábala, así como con la aportación poética del universal melillense y Premio Nacional de Literatura, Miguel Fernández.