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Merino acusa a la Delegación del Gobierno de "tomar el pelo" a los melillenses en el caso de Galápagos
El viceconsejero de Medio Ambiente dice estar tranquilo por la seguridad de los bañistas, pero asegura que "ahí no se ha hecho nada"
Publicada en MeliYa el 12 de julio de 2006
El viceconsejero de Medio Ambiente de Melilla, Guillermo Merino, ha acusado a la Delegación del Gobierno y al área de Fomento de haber “tomado el pelo vilmente” a los melillenses en todo lo referente a lo que ha calificado como el “culebrón” de la Ensenada de los Galápagos, una zona de la costa melillense que “ha estado cerrada por capricho de la Delegación del Gobierno”.
Merino, que se ha manifestado en todo momento a favor de garantizar la seguridad de los bañistas, ha dejado claro que “lo único que se ha hecho en Galápagos” es evitar el desprendimiento de cascotes, para lo que el Estado ha gastado 133.184 euros. Además, y una vez concluidas las obras, el viceconsejero de Medio Ambiente asegura tener una duda, y es que desconoce si efectivamente las obras realizadas eran las necesarias para solucionar el problema que asegura la Delegación que había.
Según la Delegación del Gobierno, ha dicho, el problema está solucionado, “lo cual a mi me tranquiliza, pero que sepan los melillenses que ahí no se ha hecho nada, seguimos como hace 5 siglos”.
Tal y como ha explicado Merino, las obras que se han realizado en la Ensenada de los Galápagos por parte de la Delegación del Gobierno, se han efectuado en la base del cantil, una zona en la que, ha dicho, no se producían los desprendimientos.
Lo importante de todo, ha dicho, es que finalmente se ha cumplido el objetivo marcado, que no es otro que poder abrir al público esta cala de la costa melillense que, tal y como pretende la Consejería de Medio Ambiente, será incluida, junto a Anguadú, como una zona especial de baño.