Local · Medio ambiente
Merino acusa al PSOE de "difamar" cuando afirma que el Gobierno acusa a los ciudadanos de deteriorar los parques infantiles
De cualquier manera, reconoce la existencia de acciones vandálicas “y quienes lo sufren son los niños”
Publicada en MeliYa el 8 de febrero de 2006
El viceconsejero de Medio Ambiente de la Ciudad Autónoma, Guillermo Merino, ha acusado al Partido Socialista de “difamar” cuando asegura que la Ciudad Autónoma culpa a los vecinos de los barrios de las Palmeras y Monte María Cristina de deteriorar los parques infantiles que fueron instalados en ellos por el área de Medio Ambiente.
Según ha explicado Merino, el Gobierno local no culpa a nadie de los desperfectos que sufren estas áreas de disfrute para los más pequeños, aunque sí reconoce que existen acciones vandálicas “y quienes lo sufren son los niños”.
Así, tras acusar a la diputada socialista, Celia Sarompas, de no tener “vergüenza política”, le ha recordado que la única intención del Gobierno local es la de despertar la conciencia de dichos barrios para que contribuyan a conservar y mantener el mobiliario urbano.
Para finalizar, Guillermo Merino ha asegurado que lo que sí está claro es que la dotación de parques infantiles a todos los barrios de la ciudad era una medida incluida en el programa electoral del Partido Popular, y que piensa mantenerla.
Vileza política Por otra parte el consejero de Medio Ambiente, Ramón Gavilán, ha manifestado que la diputada socialista, Celia Sarompas, ha incurrido en “vileza política” al acusar a Gavilán de erigirse en “juez para condenar a los niños melillenses a no disfrutar de parques infantiles”.
Algunos parques de la ciudad, especialmente los situados en barrios radiales están siendo objeto de conductas vandálicas, lo que obliga a su cierre. Ramón Gavilán comprende que “el deber de la señora Sarompas sea desgastar al Gobierno, tiene derecho, pero meter por medio a los niños de Melilla es una vileza política”.
El consejero de Medio Ambiente, por su curriculum familiar -padre de familia numerosa-, está acostumbrado a rodearse de niños, “yo quiero a los niños porque creo en el futuro y ellos son el futuro, aprovecharse de ellos es una vileza que no le voy a consentir a la señora Sarompas”.