Local · Transporte

Para que no afecte al bolsillo de los melillenses

Miguel Marín exige al Gobierno central que se haga cargo de la subida de precios de los billetes del buque rápido

El vicepresidente del Gobierno local recuerda que el Ejecutivo de Zapatero es el único responsable de esta subida de precios y debe hacer frente a ella

Publicada en InfoMelilla el 5 de diciembre de 2006

Carmen Gaona Sáez

Miguel Marín, vicepresidente del Gobierno de Melilla
Miguel Marín, vicepresidente del Gobierno de Melilla

El vicepresidente primero del Gobierno local, Miguel Marín, ha exigido públicamente al Gobierno central que se haga cargo de la diferencia de precios que durante estos días están experimentando los billetes del buque rápido como consecuencia de la subida efectuada por la compañía Acciona Trasmediterránea.

En opinión de Marín, el único responsable de esta desproporcionada subida de precios es el Gobierno de la Nación, ya que no hay que olvidar que se trata de un servicio público y es el Ejecutivo central “el que permite que los precios sean estos”. Además, respecto a la responsabilidad que podría tener la compañía Acciona, Marín ha dejado claro que es nula, ya que se trata de una empresa cuyos objetivos es obtener rentabilidad con los servicios que presta.

El vicepresidente del Gobierno local considera que la subida disparada de los precios de los billetes rápidos está causando una “alarma” entre los melillenses, que están viendo cómo la posibilidad de salir de la ciudad durante estas vacaciones está cada vez más complicado.

Y es que, según los datos aportados hoy martes por Miguel Marín, un billete con descuente de residente para viajar en butaca normal ha pasado de costar 59,08 euros a costar 64,88, un 10 por ciento más que antes. Por su parte, el precio de la butaca preferente ha experimentado una subida del 138 por ciento, y ha pasado de costar 79,78 euros a costar 190,30 euros.

Mención aparte merece el incremento aplicado al paquete de cuatro personas más el coche, ya que si antes costaba 293,16 euros, actualmente cuesta 505,20 euros, un 72 por ciento más que antes.

Se trata, ha dicho, de subidas que afectan de manera importante al bolsillo de los melillenses, por lo que considera fundamental que sea el Gobierno central el que, ejerciendo su responsabilidad de garantizar un servicio público y de calidad a los melillenses, se haga cargo de la diferencia de precios.