Reportaje · Marruecos

Mohamed VI da el visto bueno al desarrollo económico de la provincia de Nador

El Rif se sacude el persistente veto de los mandatarios marroquíes

Publicada en MeliYa el 6 de junio de 2006

Salvador Ramírez

Marruecos ha decidido, al fin, desarrollar económica y turísticamente la provincia de Nador. Y lo hace con inversiones y mejora de las actuales comunicaciones tanto provinciales como de enlace con la provincia de Ouxda.

El turismo se está convirtiendo en el motor económico que necesitaba la históricamente deprimida zona del Rif.

Mohamed VI ha decidido levantar el veto persistente que, desde su independencia, Marruecos ha impuesto a la siempre independentista zona del Rif que hace algo menos de un siglo se postuló como aspirante a república de manos de Abdelkrim El Hatabi.

Una compañía española, Fadesa, tiene mucho que decir en el conglomerado de estrategias inversoras y financieras que van a hacer del norte de Marruecos uno de sus principales destinos turísticos, el complemento ideal a la imperialidad de Fes, Mezquinez y Marrakech. El sol y playa de Marruecos, a medio plazo se llama Rif.

La corona alauita, vistos los resultados de estrategias inversoras como la de Saidía, quiere que la Bocana, el Atalayón, Cabo de Agua y la franja litoral que comunica Melilla con el Cabo de Tres Forcas se conviertan en reclamos turísticos de primera magnitud.

Los ocupantes y arrendatarios de casas y casetas de la Mar Chica ya han sido avisados: el verano de 2007 La Bocana no estará a disposición de los melillenses. En lugar de turistas locales habrá palas excavadoras y hormigoneras porque Fadesa quiere, de acuerdo con la Corona alauita, levantar una pequeña Mediterrania, de semejante estilo a la que construye en el litoral de la provincia de Ouxda pero más pequeña, esa lengua de tierra no da para mucho más.

La inminencia del proyecto ha tenido su derivación en las comunicaciones por carretera con la que, aun hoy, sigue siendo la vía de natural de comunicación con Nador: la frontera de Beni Enzar. En octubre, según ha confirmado el delegado del Gobierno en Melilla, José Fernández Chacón, empiezan las obras de mejora y ampliación de la parte marroquí de la frontera entre ambas provincias.

Las intenciones se demuestran con hechos y, de momento ya hay dos carreteras de primera categoría estrenadas en la provincia: la que comunica Cabo de Agua con Saidía que reduce a la mitad la duración del desplazamiento y la que está a punto de terminarse desde Farhana hasta Tres Forcas, pasando por Taurit que pone a disposición del visitante los siete kilómetros de Sammar, el propio Cabo y calas como Charranien y Las Palomas, de indudable encanto turístico y medioambiental.

Más hechos: las comunicaciones aéreas. El aeropuerto internacional de Monte Arruit -Nador El Aroui para los responsables de Aena- ya contacta a diario con Málaga. La ida y vuelta asciende a 110 euros pero todas las agencias de viajes de la capital nadorense ofrecen ofertas especiales que llegan hasta el 50 por ciento de la tarifa oficial.

Más barato Ya es más barato -para los residentes en Melilla- que un trayecto de ida y vuelta a la capital de la Costa del Sol. Por 10 euros más el taxi de Monte Arruit conduce al viajero a cualquier demarcación de Melilla. Regional Air Lines, en colaboración con Royal Air Maroc, es la encargada de realizar el vuelo, según ha podido saber MeliYa.com de fuentes de Aena.

Hay más. El macizo del Gurugú, en la zona más deprimida -geográficamente- de Taxuda albergará dos hoteles y una zona de bungalows cercanos a la ribera de la Mar Chica. Las obras ya han comenzado, lo ha confirmado el viceconsejero de Turismo de la Ciudad Autónoma de Melilla, Javier Mateo.

Complementario al proyecto anterior, una compañía inmobiliaria marroquí invertirá en la construcción de dos hoteles de cuatro estrellas en el complejo del Atalayón, antigua base de amerizaje de hidroaviones en tiempos del Protectorado y posterior lavadero del mineral, hoy abandonado en ambos usos.

El desarrollo turístico de la zona norte de Marruecos, concretamente el correspondiente a la provincia de Nador, interesa a las autoridades melillenses. Javier Mateo confía que Globalia -Viajes Halcón y Viajes Ecuador- que ha asumido la explotación de parte de las plazas hoteleras en Saidía se convierta en intermediario válido de los intereses melillenses en la zona.

Melilla se puede beneficiar de la eclosión turística de la provincia de Nador . El producto Melilla tiene que llegar a los visitantes extranjeros de la zona y a los propios marroquíes de nivel económico medio-alto que quieran conocer la ciudad, así lo espera el viceconsejero de Turismo.

Al despacho de Mateo Figueroa ha llegado una sugerencia, un proyecto: la creación de una empresa mixta hispano-marroquí, cuyo origen guarda con celo el político- que trabajará para compartir tránsitos turísticos y sacar mutuo provecho.

Y las perspectivas de futuro afectan al tema político o de Interior porque el viceconsejero de Turismo ve cercana la necesidad de hablar con el delegado del Gobierno para agilizar los visados de aquellos marroquíes que quieran pasar un día de ocio en Melilla.

Las cosas han cambiado -o están cambiando- en Nador. Ya no es la olvidada provincia del norte de Marruecos. Con 450.000 habitantes, muy desperdigados, a excepción de la ciudad de Nador, en un territorio provincial más que generoso, está a las puertas de un desarrollo económico y social que se materializa con dinero, mucho dinero, sobre la mesa.