Deportes
¿ Podría desaparecer el Melilla?
Publicada en MeliYa el 30 de junio de 2006
Eso dicen los que saben, y los que decimos que no sabemos, también.
Porque lo que está claro es que el asunto, tiene mucho tomate, como si se tratase de una huerta valenciana, o de un buen arroz a la cubana, que es el ingrediente que suele llevar.
Y es que me da la impresión, que de una vez por todas, por lo menos hasta ahora mismo, desde la “Casa Grande de Jamaica” parece ser se han hartado los “potoños” y esta vez la cosa puede ir bien en serio porque no me dirán ustedes que no se cansa la gente de tanto rollo barato de que si “me debes”, querella, “te deben”, otra querella, “tu has generado esta deuda”, vuelta con las querellas, ¿porque la voy a pagar yo?, vamos con las querellas, oiga, ¡ ya está bien! y lo que tiene mas risa es que todo ello a costa del erario público ya que como es de sobra conocido por todos, la Ciudad es la única que aporta dinero contante y sonante a la Unión Deportiva Melilla.
Sinceramente a mi el tema de que pueda desaparecer el equipo y por consiguiente el club, de entrada me parece un tanto dramático hasta si se quiere, pero luego te paras a pensar y tal cual están las cosas, e incluso dichas por un propio directivo, quizás sea la solución mas digna, dada la actual situación, o caso contrario ¿que valiente se va a hacer cargo de la deuda que actualmente contrae la Unión Deportiva Melilla?
!Es que son muchos de los antiguos “kilos” de por medio!
Que si la deuda a DiegoBernal, que si la deuda a Paco Benítez, que si Hacienda, que si la deuda a los jugadores, que si esto, lo otro, lo de mas allá, y entre pito y flauta, se deben casi los cien kilos de billetes -a mi aún me encanta hablar en pesetas, es mi debilidad- y claro la cosa está que arde y vuelvo a repetir que en serio.
Y lo de hartarse desde la “Casa Grande de Jamaica” creo que tienen sobrados motivos como para ello, porque todos los años se pone una importante cantidad de dinero, y al margen de que se ascienda o no, que eso es harina de otro costal, en este caso el deportivo, lo que está claro es que con el dinero de todos, no se puede vacilar mas.
No lo he dicho yo, que soy un insignificante ciudadano que paga honrosamente sus impuestos, lo ha dicho el propio presidente de la Ciudad Autónoma de donde vivimos, es decir de Melilla, y es que no está por la labor de pagar un sólo céntimo mas de euro de deudas a la Unión Deportiva Melilla, ya que otra cosa es el dinero que se aporta en cada temporada al Club para los fichajes, que pueda subsistir y demás, y otra, el galimatías que hay formado, y en el que no se tiene que saber por quién, al tiempo que no se debe de saber el porqué, pero que existe, y lo de no se sabe por qué, ni por quién, es porque deduzco que si se supiera, ya habría pagado algún culpable, ¿O no?
Lo cierto es que el reloj de las prisas, ese que parece tardar mucho cuando es algo urgente y va demasiado acelerado cuando no debería de hacerlo, está devorando los segundos a pasos agigantados y el enfermo, en este caso el Melilla, de momento, tiene sus días contados, es cuestión tan sólo de ser un poco pacientes.
Por si alguien tuviese duda de mi unionismo: tengo una fotografía de mis padres en el “Alvarez Claro” en la que mi queridísima madre está embarazada de mi; tengo otra después de haber dado a luz, en la Tribuna del mismo estadio, en la que están mis padres sentados viendo un encuentro del Melilla y mi madre, María Nieves, me tiene en sus brazos y es del año 1956. Por cierto yo nací en 1955.
¡ Viva por siempre la Unión Deportiva Melilla, pero hay que reconocer que la cosa está muy mal!
¿La arreglará algún valiente?
¡ Ojalá!