Opinión
Que venga Solana, Bono o el ministro de Economía
Publicada en MeliYa el 19 de enero de 2006
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Mª Mercedes López Sánchez, no del portal.
Mª Mercedes López Sánchez
Que venga Solana, Bono o el ministro de Economía
¡Qué triste para un español, ver que se rompe España!¿No lo sería igualmente para un francés, un inglés, un italiano o un alemán, la desmembración de su patria? No estoy en ningún partido; pero me duele España.. España es grande por su gente, su Historia, sus tradiciones y cultura. Tras los bombazos de Atocha, ha venido un vallisoletano-leonés a gobernarla, y parece despistado. Al Presidente- no le digo nuestro presidente-, no le importa romperla, con tal de prolongar su triste y agónico gobierno dependiente. Tiene como socios a Carod Rovira, que dice no ser español, y al comunista Llamazares. Él mismo se define como “rojo” y “utópico”, y nos quiere hacer creer la conversión de ETA aunque no haya pedido perdón por sus tintas de sangre ni cesado de transgredir la paz y el orden. Naturalmente, ETA dejará de matar si le dan lo que quiere: la escisión del País Vasco, que puede venir con la pérdida de Cataluña, “nación” para Zapatero y sus escogidos socios . ¿Quién impulsa ese consenso? ¿Será Rubalcaba, el que llamó mentiroso al PP cuando los atentados de Atocha?
Zapatero le tiende la mano a la ETA y a su entorno de Batasuna, mientras olvida a las víctimas del terrorismo, que vieron sacrificado lo mejor de su vida, salud o padres o hermanos o esposos, por la unidad de la Patria.
¡Ya está bien de desgobierno! “Manolete, Manolete, si no sabes torear, por qué te metes”- se decía-, y yo digo, y cada vez más gente: Zapatero, ¡vete!, no es tu oficio gobernar España; deja paso a Bono, o a Solana, o al ministro de Economía, que los socialistas son necesarios, pero tú nos creas un problema tras otro. ¿No es Zapatero una rémora? ¡Dimite ya! Queremos a un hombre de Estado, al que le duela España tanto como al Partido Popular (así era Felipe G.); un hombre de convicciones profundas, que como Merkel en Alemania, se atraiga a la Oposición mayoritaria y se preocupe por su progreso integral de su Patria.
Mª Mercedes López Sánchez