Local · Política
Sarompas acusa al Gobierno local de actuar como “un tribunal franquista”
Asegura que está continuamente coartando la libertad de los grupos de la oposición a través de ´amenazas´ de demandas
Publicada en MeliYa el 17 de octubre de 2006
La diputada del Grupo Parlamentario Socialista de Melilla, Celia Sarompas, ha acusado al Gobierno de la Ciudad Autónoma de actuar “como un tribunal franquista”, y es que, en su opinión, el Ejecutivo liderado por Juan José Imbroda está continuamente coartando la libertad de los grupos de la oposición a través de ´amenazas´ de demandas.
En este sentido, Sarompas ha lamentado públicamente la actitud adoptada en los últimos tiempos por el Gobierno local “que ha hecho del insulto su herramienta de trabajo”. Esta actitud, ha explicado la diputada, ha alcanzado límites “absurdos” cuando, desde diversas instancias del Gobierno se ha solicitado en reiteradas ocasiones la dimisión María Cruz Escribano y Celia Sarompas, “ambas pertenecientes a un grupo de la oposición en la Asamblea”.
Mención aparte merece, en opinión de la diputada, lo ocurrido en los últimos días entorno a la figura de Chacón. Y es que si el pasado viernes el Consejo de Gobierno decidía solicitar el cese de Chacón, al día siguiente el propio presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, echaba marcha atrás y abogaba por el diálogo y el entendimiento, un ofrecimiento que el Grupo Socialista no considera ´sincero´, sino que más bien es “una pose de pacificador no ajustada a la realidad”.
En este sentido, la diputada cree necesario que los ciudadanos recuerden los “continuos insultos” vertidos durante los últimos años por parte de los miembros del Gobierno local contra socialistas que ocupan puestos de responsabilidad y representatividad en Melilla, como el delegado del Gobierno, el director del área de Fomento, Juan Pedro Arana, contra el director provincial del MEC, Juan Antonio Murillo, contra el secretario general del PSOE, Dionisio Muñoz, e incluso, ha dicho, contra el presidente de la Nación, José Luis Rodríguez Zapatero.
El problema, cree Sarompas, es que “nos encontramos ante un Gobierno agotado que sólo acude al insulto, y que aún no ha asumido los resultados de las elecciones de 2004”.