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Sólo la pareja colegial en momentos claves del encuentro ente Ebidem y Almoradí, fue capaz de vencer a los locales (24-25)
Un partido muy nivelado y cuyo tanteador al final de los primeros treinta minutos fue el de empate a 13 goles
Publicada en MeliYa el 15 de enero de 2006
Perdió ante el líder un Ebidem Melilla que no lo mereció ya que si bien es cierto Almoradí se mostró como un serio candidato a intentar el salto de categorìa, también lo es que de no haber sido por la nefasta actuación colegial quien en mometnos claves del choque permitirá darle ventaja exclusivamente a los alicantinos, decíamos que el conjuto de Chus Moreno, quizás hubiese obtenido una victoria que bien es cierto la tuvo en varias ocasiones en sus manos, pero que unas veces por errores propios -como por ejemplo el lanzamiento de una pena máxima errada por uno de los mejores jugadores locales, Jordi Fernandez- y -volvemos a insistir- los errores colegiales, siempre en favor de los alicantinos, dieron al traste con las ilusones de victoria de un Ebidem que sencillamente nos gustó y no la mereció en absoluto ya que el destino de un determinado encunetro, en esto del deporte, lo han demarcar los propios jugadores, y no los colegiados, así de fácil.
Una primera parte caracterizada por esa garra que tuvieron que echarle los melillenses a los alicantinos al tener un marcador adverso de 4-9 a los quince minutos de partido y marcharse a túnel de vestuarios tras el descanso con empate a trece tantos.
Para presenciar mas tarde una segunda mitad cartaerizada al tiempo por la igualdad existente en el electrónico con parciales de 16-16, 18-17, 19-18, 19-20, 20-24 y el resultado de final de partido con el consabido ya 24-25 para los alicantinos del Balonmano Almoradí.
La pareja encargada de hacer perder el partido a los melilenses fue la formada por los andaluces Gallardo y Mesonero quienes ojalá tarden muchisimo tiempo en volver a pisar el parquet del "Lázaro Fernández".
Mientras que el máximo anotador del partido fue el jugador catalán afincado en las filas de Ebidem, Jordi Fernández con un total de 10 goles convertidos, por el bando alicantino lo sería su jugador Marin con 9, todo ello ante la atenta mirada de los cerca de los trescientos espectadores que se dieron cita en la tarde del sábado en el viejo polideportivo melillense de la barriada del Real.