Deportes
Un arbitraje de Juzgado de Guardia derrota en Linares a un Gimnástico al que no obstante le faltó mucha mas ambición de cara al gol (1-0)
Un grupo de impresentables vándalos, invadiría el rectángulo de juego con intención de agredir a los melillenses en su entrada a vestuarios
Publicada en MeliYa el 27 de marzo de 2006
Según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, una persona cobarde es un pusilámine, es decir, una persona falto de valor ni espíritu para intentar cosas grandes, e impresentable, es aquella persona que no es digno de presentarse o ser presentado.
Linares como sabrán, es una preciosa localidad jiennense de algo mas de sesenta mil habitantes, conocida por su famoso aceite, frutas, hortalizas, plomo, cobre, industrias metarúrgicas, automovilísticas y de maquinaria agrícola . . . pero también de un grupo de no mas de doce aficionados, cobardes e impresentables, que según nos comentasen, ya la armaron el día de la visita del líder del grupo 13 de este Liga Nacional Juvenil y que la volvieron a armar este domingo ante la visita del segundo clasificado, un Gimnástico Melilla que atendió al Linares en su visita a nuestra Ciudad cuando le tocó enfrentarse a ellos, sencillamente como correspondía, es decir dentro de los cánones de normalidad burocrática y que en momento alguno hubo brote de violencia o alguna acción similar digna de ser resaltada, pero ni por bando de jugadores -he de imaginarme que con los clásicos roces que pueda derivar el propio juego en sí-, y mucho menos por pare de la afición y a la prensa local podríamos remitirnos si echásemos mano de la hemeroteca.
Y es que la historia de la visita del Gimnástico Melilla a tierras linarenses, viene precedida de algo no muy normal, justo cuando hace aproximadamente algo mas de dos meses aparecía en un foro de internet una sorpresiva amenaza por parte de un anónimo linarense que advertía de que la visita del conjunto amarillo a aquella localidad iba a traer sus mas y sus menos y que invitaban a los jugadores juveniles melillenses a que fuesen tan valientes como en su terreno de juego, cosa que al final les demostraron además con creces ya que no se achicaron en momento alguno sobre todo ante el grupo de cobardes uqe los intentó agredir.
En fin una historia increíble y con sabor a una absurda venganza que no llegó a mas por la avisada de antemano presencia policial -mínima en principio pero al fin y al cabo presencia de las Fuerzas de Orden Público, la que incluso fue reforzada en la segunda parte- ya que en el descanso del partido, le podría haber sucedido cualquier cosa a la expedición gimnasta menos recibir besos y abrazos por parte de los descritos con anterioridad salvajes de turno, que los hay en cualquier estadio de fútbol, pero que además fueron premeditados e insistimos en lo de la amenaza mediante el foro de la web de internet.
Podría – porque estuve este domingo presenciando el partido y por tanto no me lo ha tenido que comentar nadie- contar, decía, un auténtico cuento de improperios, los vividos en la bonita localidad de Linares, porque de verdad que como Ciudad me parece una preciosidad aunque no cuando pienso en ese aludido grupo de energúmenos que no deberían de pisar un recinto deportivo, por mucho que nos tratasen de convencer directivos linarenses de que ellos no podían controlarlos !Que me cuenten uno de Jaimito!
Por cierto otro par de detalles mas y comenzamos con lo estrictamente deportivo que he de imaginarme es cuanto a ustedes les podrá interesar, ya que estas páginas son estrictamente de deportes y no de lamentaciones caídas en saco roto: antes de saltar al terreno de juego el conjunto melillense, se pidió por parte del Linares revisión de fichas y según pudimos escuchar debido a que se había rumoreado que un equipo -comienzo a escribir textualmente- “del grupo había filtrado al Linares que iba a ser alineado un jugador gimnasta que estaba sancionado”; y quédense ahora con este detalle, nada mas saltar al terreno de juego los gimnastas, los irreproducibles insultos de tipo racista y xenófobos procedentes desde el sector de gradas donde estaban ubicados el descrito grupo de impresentables, se escuchaban altos y claros en todo el estadio, pero por lo visto el colegiado no los escuchó, ya que advertido por uno de los técnicos gimnastas de los mismos, con el objeto de que al final del encuentro lo reflejase en el anexo del acta -cosa que como pueden ustedes imaginarse no hizo ni de broma, claro- resulta que uno de los auxiliares, volviéndose para los insultantes racistas, les dijo que no insultaran así, que de otra forma, justo el que al final resultó tener -que puede hacerlo perfectamente ya que no creo sinceramente sea un delito estipificado en el Código Penal- una amistad, decíamos, increíble con dicho grupo de impresentables.
En fin, simplemente detalles antes de entrar en materia deportiva, por no recordar que por la banda derecha que era la ubicación de los indeseables de turno ya descritos, durante la primera mitad, los gimnastas siguieron recibiendo insultos y escupitajos cada dos por tres, en fin que si esa es la clase de afición que quiere forjar el Linares Juvenil, creo que mal ejemplo dan desde luego a las categorías base sobre todo.
En lo deportivo, si es cierto que al Gimnástico le faltó fabricar jugadas de gol y también lo es que el 1-0, marcado por uno de los mejores jugadores de la categoría, el interior izquierdo Carles, fue precedido de hasta un total de tres faltas con una parsimoniosa permisividad colegial ¡ Y se quedó tan tranquilo, oigan, así de fácil!
Pero curiosamente cada vez que pisaban la línea divisoria del rectángulo de juego los melillenses, ¿Se lo imaginan? pues eso, decenas de inexistentes fueras de juego, a todo ello con fortísimas entradas por parte de unos jugadores que deben de ser ejemplo de “Fair-Play” ya que no recibieron cartulina no ya amarilla, sino una sola amonestación verbal; los melillenses como no son tan perfectos, las verían en tres ocasiones, y es que es increíble como vejan a nuestros menores de edad en cuanto pisan ciertos terrenos de juego.
El único gol capaz de marcarle el colegiado, perdón el Linares al Gimnástico, lo recibirían los amarillos a los cuatro minutos y medio de partido cuando Carles por tres veces haría falta a Martin, dificil de creer pero cierto y claro, no le quedó al chico mas remedio que hacer gol. ¡en fin!
El resto hasta el final de la primera parte, un intento de humillar en lo deportivo al segundo clasificado, cosa que no pudieron ya que en defensa se estuvo muy ordenado, a pesar de algunos despistes, quizás mas propiciados por el hostil ambiente que por el deporte en sí, con un Omarito al que quisieron sacar de sus casillas a costa de fuertes entradas,
algo que estuvieron a punto de lograrlo ya que a costa de repeler una entrada él si recibiría la cartulina amarilla, pero como se imaginarán, nada su agresor, en fin un partido muy típico de cuando no se soporta que un conjunto que no sea de la Comunidad Andaluza esté ocupando la segunda posición, es decir, lo de siempre.
Casi mas nada que resaltar de una primera mitad que como ya sabrán se culminó de forma violenta en la entrada a vestuarios con el citado grupo de ¿aficionados? que saltaron al terreno de juego y desde luego no creemos que con la intención de intercambiar los números telefónicos con los melillenses. Poco mas.
La continuación pudo ser bien distinta, ya que los veinticinco primeros minutos, el Gimnástico tuvo prácticamente KO al equipo local y si no que le pregunten al portero linarense Paco quien no paraba de gritarle a sus compañeros, aquello de “¿Que pasa, nos estamos durmiendo? No, perdón chaval, es que os estaban volviendo locos con un juego muy superior, porque a la hora de seguir pegando palos, estabais muy despiertos. ¿O no?
Hasta el final del partido si es cierto que ambos equipos tuvieron ocasiones de haber podido marcar, pero por una parte Munir las evitaría para los melillenses y por otra Palacios López, (no lo busquen en la alineación del Linares, buscar en el apartado donde pone “Colegiado”), se encargaría de evitarlas.
El partido concluyó con dos acciones de “risa”.
La primera de ellas con una entrada bestial a Martin y en la que lógicamente no se pitaría nada en contra del Linares, pero que el jugador melillense no sólo tuvo que ser atendido en banda, sino que está lesionado del típico “bocadillo” en su muslo derecho, lesión parecida a la que tendría en su día Salvi producida durante el encuentro ante el Ejido aquí en casa; y la segunda acción fue genial: el juez de la contienda dio como tiempo añadido un total de dos minutos, algo que lo alargaría mientras fue el Linares quien tuvo la posesión del esférico merodeando el área gimnasta, pero cuando los amarillos robaron el balón y en pleno contragolpe, ¿que sucedió? ¡ Premio !, se pitaría el final.
Antes de que se me olvide, por si alguien quiere avisar a alguien de que lea esta crónica fuera de la Ciudad, es muy fácil: “www.meliya.com”. Gracias.
FICHA TÉCNICA:
LAS INCIDENCIAS:
Partido correspondiente a la jornada vigésimo novena el disputado en la matinal del pasado domingo en el anexo del “Linarejos” ante unos cien espectadores con mucho calor climatológico y ambiental. La expedición melillense fue bien recibida hasta que comenzó el encuentro y un grupo de mal llamados aficionados se dedicaría a proferir insultos de tipo racistas y xenófobos a los jugadores gimnastas, algo que mas tarde le pediría el cuerpo técnico gimnasta al colegiado que lo reflejase en acta haciendo,como se han de suponer, caso omiso a tal petición.
EL COLEGIADO:
Palacios Pérez. Perfecto, para el Linares. Mostró tres cartulinas amarillas curiosamente sólo para jugadores del equipo melillense tales como Omarito, Tarek II y Sidi.
EL GOL:
1-0, min. 4: Carles
LOS EQUIPOS:
LINARES:
Paco, Alvaro (Mariano, min, 53), Almansa, Isidro, Cristóbal, Oscar, Rubén, Víctor, Rus (Ortega, min. 79), Carles y Pablo (Povedano, min. 89)
GIMNÁSTICO MELILLA:
Munir, Brahin, Tarek II (Juninho, min. 46), Martin, Selim, Sidi, Salvi (Mohamed, min. 60), Omaritom, Cristian Púa (Rachid, min. 65), Kiko y Pollito.