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Tras tres comunidades mayoritarias se vuelcan con las tradiciones
Un millar de judíos melillenses celebran la Janucá o Fiestas de las Luces arropados por las instituciones de la ciudad
La festividad de Jánuca evoca la época de la hegemonía helénica en Israel, iniciada con la conquista de Alejandro Magnoy como tal, no se hace mención a ella en las Escrituras.
Publicada en InfoMelilla el 17 de diciembre de 2006
Casi un millar de judíos melillenses celebran la semana entrante la festividad de Janucá, especialmente dirigida a los menores de la comunidad que realizan dibujos, representaciones teatrales y reciben regalos de los mayores.
Tanto la Ciudad Autónoma como la Delegación del Gobierno han hecho llegar a la Comunidad Israelita de Melilla su felicitación en un mes en el que las tres comunidades mayoritarias de la ciudad se dan la mano a la hora de celebrar sus fiestas y costumbres populares.
La festividad de Jánuca evoca la época de la hegemonía helénica en Israel, iniciada con la conquista de Alejandro Magnoy como tal, no se hace mención a ella en las Escrituras.
Cuando se corona como rey de Siria a Antíoco IV Epífanes (175 y 164 adC), éste decide helenizar al pueblo de Israel, prohibiéndole así a los judíos poder seguir sus tradiciones y costumbres. Un grupo de judíos conocido como los macabeos, provenientes de la zona de Modi'ín, comenzaron a rebelarse contra los soldados griegos, ya que se negaban a hacer actos que iban en contra de su propia religión.
Tuvieron una lucha difícil, y eran una minoría luchando contra el ejército griego, sin embargo sus estrategias, su decisión y fe les llevaron a lo que es el milagro de Jánuca, ganar pocos contra muchos. Cuando terminan la guerra, los macabeos regresan a Jerusalén a las sinagogas y las encuentran destruidas, ellos encuentran la menorá (un candelabro de siete brazos) apagado, y aceite para encenderlo un sólo día.
Tardaron ocho días en tener listo más aceite y sin embargo ese poquito aceite que tenían mantuvo prendido la menorá durante los ocho días hasta que tuvieron más aceite.
La fiesta de Jánuca se celebra durante ocho días, del 25 de kislev al 2 de tevet (o el 3 de tevet, cuando kislev cuenta con sólo 29 días). Durante esta festividad se prende una januquiá o candelabro de ocho brazos (más uno mayor).
En la primera noche únicamente se prende el brazo mayor y una vela, y cada noche se va aumentando una vela, hasta el último día en el que todo el candelabro se enciende completo. Este hecho conmemora el milagro de que el aceite duró ocho días.