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Urdiales admite su cese pero asegura que tan sólo ha intentado defender sus derechos como ciudadana
Desmiente que haya sido desleal con el Gobierno y espera que si la Justicia le da la razón, el Gobierno actúe en consecuencia con los responsables “de que yo haya tenido que llegar a esta situación”
Publicada en MeliYa el 15 de marzo de 2006
Tras el anuncio hecho público ayer martes del esperado cese de la ya ex viceconsejera de Empleo de Melilla, Inés Urdiales, ésta ha comparecido ante los medios de comunicación, acompañada de una fotografía de su familia, para asegurar que asume el cese decretado por el presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, aunque no comparte al cien por cien lo alegado por el Gobierno local para justificarlo.
Urdiales, que ha desmentido con rotundidad que el cese haya sido pactado con el Ejecutivo, ha hecho un recorrido por los acontecimientos que han desembocado en este repentino cese, y que comenzaron en agosto cuando advirtió su ausencia en la lista de provisional de candidatos a consolidar su puesto de trabajo en la administración local. A partir de ahí, y haciendo uso de sus derechos como ciudadana, la ex viceconsejera presentó una reclamación ante la Consejería de Administraciones Públicas, cuyo consejero, Miguel Marín, contestó asegurando que “ no tenía derecho a participar en la consolidación”.
A pesar de ello, y al considerar que “sí tengo derecho”, Inés Urdiales dio el siguiente paso administrativo, que fue el de presentar un recurso de alzada al presidente, el cual, a su vez, contestó asegurando que “no procedía emitir recurso alguno porque eran actos de puro trámite”.
Llegada a esta situación, la ex viceconsejera de Empleo intentó que el tema se viera sin necesidad de ser llevado al Juzgado, esperando incluso al últimodía. Fue entonces, el 13 de enero pasado, cuando “no tuve más remedio” que presentar el contencioso administrativo.
“Nunca quise llegar a esta situación”, ha asegurado Urdiales, quien además ha dejado claro que en ningún momento ha pretendido hacer uso de su cargo público para conseguir un trabajo, ya que disponía de él antes de haber sido elegido diputada en la anterior legislatura, y solicitó excedencia por incompatibilidad de cargos, algo por lo que incluso tuvo que dejar de cobrar las 300.000 pesetas de su sueldo.
El 14 de marzo de 2007, ha anunciado, se celebrará el juicio por el contencioso administrativo presentado por Urdiales, quien espera que si finalmente la Justicia le da la razón, el Gobierno local actúe en consecuencia con los responsables “de que yo haya tenido que llegar a esta situación”.
Rumores
Son muchos los rumores que circulan estos días por los pasillos del Palacio de la Asamblea sobre el cese de Urdiales, rumores que la propia ex viceconsejera se ha apresurado a desmentir. Por un lado, ha dejado claro que en ningún momento va a permitir a nadie que se le acuse de haber sido desleal con el Gobierno, porque “si desleal es haber tendido la mano a compañeros que estaba mal visto en mi partido, estar al lado de compañeros que lo han necesitado incluso intercediendo ante terceras personas por ayudarlos, no consentir que nadie me diga con quien puedo o no hablar , entonces he sido desleal. Si eso es ser desleal voy a seguir siéndolo, soy así y no voy a cambiar, se lo debo a mi familia, tengo dos hijos a los que estoy educando en unos principios y no voy a actuar en contra de ellos”.
Asímismo ha desmentido los rumores que circulaban y que la acusaban de querer cargarse el proceso de consolidación que actualmente afecta a 100 personas. Nunca ha sido esa su intención, ha dicho, e incluso “dí mi palabra a quien tenía que dársela de que nunca haría nada contra esos trabajadores, sólo iba a actuar para defender el derecho que creo que tengo para estar dentro de este proceso”.
Desencuentros
Inés Urdiales, asímismo, ha negado que hayan existido desencuentros con el presidente de la Ciudad en los siete años que lleva formando parte del equipo de Gobierno, aunque sí ha reconocido que su ausencia en determinados actos públicos celebrados recientemente, como la visita del presidente del Gobierno de la Nación, José Luis Rodríguez Zapatero, se debió a la inexistencia de invitación por parte del Ejecutivo del que formaba parte.
Especialmente dolida se ha mostrado Urdiales al asegurar que desde que es conocido su cese como viceconsejera de Empleo, tan sólo ha recibido una llamada de apoyo de uno de los miembros del Gobierno, y aunque no ha querido dar nombres, ha dicho que se trata de un viceconsejero que no proviene de la Unión del Pueblo Melillense.
Sobre su relación con el consejero de Administraciones Públicas, Urdiales ha asegurado que se reduce a la estrictamente profesional, y ha dejado claro que “quiero creer que está defendiendo lo que cree más justo”.
Por último, y tras manifestar su satisfacción por la labor que ha desempeñado en los últimos dos años al frente del área de Empleo, Inés Urdiales ha dado las gracias por el apoyo y la ayuda prestada a su familia, al consejero de Economía, Daniel Conesa, a sus amigos, a los medios de comunicación y, especialmente, a dos personas: su secretaria personal, Toñi Garcia y el director general de su área, Jose María Pérez. Del mismo modo, no ha querido olvidar al director provincial del Servicio Público de Empleo, Joaquín Arana, “que me ha prestado su apoyo y colaboración en todas las iniciativas que he presentado”.