Local
Vicente Díaz de Villegas jura su cargo de comandante general apadrinado por el jefe de la Fuerza Terrestre
Pedro Pitarch cree que el nuevo jefe de la Zona Militar es "especialmente adecuado" para su nuevo destino
Publicada en MeliYa el 7 de marzo de 2006
Vicente Díaz de Villegas Herrerías ya es nuevo comandante general de Melilla tras jurar su cargo en el Salón del Trono de Comandancia General en un acto presidido por el teniente gerenal jefe de la Fuerza Terrestre, Pedro Pitarch, al que no asistió el general saliente, Francisco Fernández Sánchez.
En representación del presidente de la Ciudad Autónoma, ha asistido el consejero de Educación, Antonio Miranda. El delegado del Gobierno, José Fernández Chacón, ha estado presente con miembros de su Gabinete y responsables de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.
En su alocución, el general Pitarch Bartolomé ha calificado al nuevo responsable de la Zona Militar de “especialmente adecuado” para representar las Fuerzas Armadas en Melilla. Melilla, ha manifestado “por su ubicación y peculiaridades exigen una dedicación y disponibilidad de las unidades que la guarnecen”.
Dirigiéndose al nuevo comandante general Pedro Pitarch ha señalado que “te corresponde, como su primer jefe, el honor de mandarlas -las unidades- y el deber de exigirles lo que de ellas se espera y que vienen ya haciendo: la plena dedicación al servicio, servicio a nuestro pueblo que, en definitiva, es donde la profesión militar encuentra su último significado”.,
El jefe de la Fuerza Terrestre ha hecho una mención especial, dirigida a todos los presentes, de los “valores que constituyen pilares básicos en los que ha de sustentarse vuestro comportamiento diario: confianza en el mando, disciplina, lealtad y total entrega al servicio, valores que, por otra parte, a todos nos obligan”.
Por su parte, Vicente Díaz de Villegas Herrerías, ha manifestado que “dentro y fuera de los cuarteles, todos debemos ser ejemplo y suscitar cariño y respeto” y ha dictado todo un código de conducta: “nuestra disciplina, humildad de la razón y de la voluntad, deben estar basadas en la sinceridad, lejos de hipocresía, cálculo interesado o insidia”.
El comandante general cree en la preparación y en la disponibilidad pero “sobre todo creo en los valores morales que se desprenden de un espíritu claro en las personas” y llega a Melilla para ofrecer y pedir “trabajo, lealtad, iniciativa e ilusión”.