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Fallece la madre del jefe de la Tuna de Empresariales
A Kincho Díaz Martos, con el corazón triste, el ánimo sereno y la esperanza por bandera
Te has quedado sin padres en poco tiempo, Kincho, pero recuerda que Joaquín y Ana están junto a Maese Tato Sarmiento esperando que cantes al Cielo ¡Viva el pasodoble!. Ánimo, amigo.
Publicada en InfoMelilla el 20 de febrero de 2007
Querido Kincho:
Acabo de leer la esquela anunciadora del fallecimiento de tu madre, Ana Martos, y lo hago prácticamente horas después de compartir contigo y tus compañeros una inolvidable noche de ronda que nos preparasteis a seis amigos.
Otra mujer, también fallecida por desgracia, solía decir con mucha frecuencia 'no hay derecho'. Era, como tu madre, una luchadora de bandera, Carmen Goes, mi querida compañera de Onda Cero.
Pues no hay derecho, Kincho, a que la gente buena se muera. Recuerdo a tu padre, Joaquín, ¡qué buena persona y mejor amigo!. Te has quedado sin padre y madre en muy poco tiempo y a eso no hay derecho.
Nos queda el inmenso recuerdo de tus padres, de su bondad y honradez, regalando amor a diario desde esa entrañable casa de Melilla la Vieja. Pero también nos quedas tú, amigo. Y te queremos como eres, vitalista, alegre, compañero.
Recibe mi abrazo emocionado pero también mi reclamación: vive la justa tristeza con serenidad y presencia de ánimo, acuérdate de que no estás solo. Joaquín y Ana están con Tato Sarmiento, quizá esto te reconforte un poco.
Cuando te recuperes, que espero sea pronto, vuelve a lucir el traje negro con la beca verde, agarra la pandereta y vuelve a cantarnos ¡Viva el pasodoble!. Te vamos a aplaudir mucho, pero también te van a aplaudir desde el Cielo.
Da un abrazo a los tuyos. Ánimo, Kincho.