Deportes

Con tan sólo 5 añitos es un fiel seguidor unionista

Afición azulina: Unai, un jovencísimo seguidor unionista llegado al entrenamiento desde tierras catalanas, logró que la plantilla le firmase su balón

Fue sin duda alguna la nota anecdótica de la tarde del pasado jueves, para una plantilla que sudaba la gota gorda pero que fue recompensada moralmente con la aparición del jovencísimo Unai, un catalán de tan sólo casi años de edad y que con su flamante balón entre sus manos y luciendo la segunda equipación unionista hizo que la plantilla se lo firmase

Publicada en InfoMelilla el 27 de julio de 2007

Salvador González

Casi ya al final del entrenamiento del jueves y una vez en plenos ejercicios de estiramientos, tras el partidillo de la tarde sobre el césped sintético del campo federativo de “La Espiguera”, apareció sobre el mismo un personaje que en adelante se tendrá que tener muy en cuenta y quien de seguro insufló un halo de moral a los cansados jugadores azulinos y cuerpo técnico, tras esa durísima jornada de trabajo.

Unai, que así se llama el chaval, no se cortó un sólo pelo, se presentó ante el técnico local ataviado como hemos ya significado y como observarán ustedes en las instantáneas, con la segunda equipación unionsita, la de la camiseta rojinegra con el calzón negro y sus medias negras, guapísimo, radiante y orgulloso él con dicho atuendo del equipo de sus amores, ya que aunque nos dijo que era catalán de Gavá, su familia era melillense y el era de la Unión Deportiva Melilla y es mas nos matizó que “Yo cuando sea mayor voy a jugar en la Unión Deportiva Melilla”.

Todos los componentes de la plantilla azulina de forma gustosa estuvieron compartiendo unos minutos con la ilusión del jovencísimo seguidor azulino, Unai: la de estar junto a los jugadores de su equipo en pleno campo de trabajo, con los jugadores de su Unión Deportiva Melilla, y así poder firmarles su baló; pero ahí no acabó todo ya que como el bolígrafo utilizado despintaba en el cuero del esférico, ni corto ni perezoso, su tío, lo tuvo que subir desde “La Espiguera” hasta el “Alvarez Claro” y en plenos vestuarios, ya con otro de tinta permanente, los sueños del chaval Unai, fueron hechos realidad.

Con seguidores de tal envergadura humana de seguro que la plantilla está obligada a crecerse porque sabe que no debe defraudar a unionistas tan jóvenes que son sin duda alguna el auténtico futuro del unionismo melillense.

Unai sin duda alguna se convirtió casi sin darse cuenta, en el auténtico protagonista de los entrenamientos de la tarde del jueves.

Un soplo de frescura que estos tiempos tan calurosos que de seguro no le ha venido mal a nadie.