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Ha primado la seguridad en los acontecimientos

Carmina San Martín se apunta un nuevo éxito de organización con un Carnaval pleno de participación y brillantez

Los Cabales han vuelto a triunfar con su fantasía de Carnaval. A esta gente de Juan Marcos Manjón no hay quien los pare. La Casa de Ceuta en Melilla, por fin, también ha triunfado como buena murga que es.

Publicada en InfoMelilla el 18 de febrero de 2007

Agustín García González

El Carnaval 2007 ha sido un éxito, aunque el éxito no esté exento de circunstancias criticables y extremos mejorables. Las galas han tenido un marco de lujo, el Gran Teatro Cine Perelló y han tenido una participación más que notable. Melilla se ha volcado con su Carnaval y éste ha recorrido los diferentes barrios de la ciudad.

Se registró un hecho digno de lamento cuando, el pasado jueves, una concursante del certamen de disfraces femeninos, evidentemente contrariada por el fallo del jurado, lanzó un objeto al presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda.

Una azafata pudo evitar que impactara el objeto -un cetro egipcio- en el rostro del mandatario autonómico. La chica -la agresora- es hermana de un conocido cómico melillense y, a pesar de ser recrimidada por los presentes, no llevó a presentar las lógicas disculpas.

Positivo: la presentación de las galas a cargo de Mar Vega, Yayo Prada y María José Ramírez Berenguer. Muy dignos, elegantes y ocurrentes, como debe ser el Carnaval.

Los Cabales han vuelto a triunfar con su fantasía de Carnaval. A esta gente de Juan Marcos Manjón no hay quien los pare. La Casa de Ceuta en Melilla, por fin, también ha triunfado como buena murga que es.

La Cabalgata ha vuelto a triunfar con doce artísticas carrozas bien pertrechadas y con un dispositivo de seguridad perfecto. Policía Local y Cuerpo Nacional de Policía han colaborado estrechamente y el ciudadano lo ha notado.

El ritmo de la carnavalesca procesión ha sido lento pero va en el guión. Así los ciudadanos han podido disfrutar de sus atractivos, entre los que hay que destacar las agrupaciones musicales peninsulares. Los toreros ofrecieron su más brillante intervención a las puertas del hotel Rusadir, minutos antes de coger el barco.