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Ya descansa el gran perro fiel
Carta de agradecimiento y amor remitida desde el Cielo de Polo Rojas Ruiz a su hermano Juanjo
"Han sido años de mucho amor, Juanjo, tanto que tengo cargo de conciencia de haberme ido de esta forma pero, ya sabes, tú no decides cuando tienes que perder la vida".
Publicada en InfoMelilla el 27 de abril de 2007
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Querido Juanjo:
Estoy en el Cielo y siento mucho no haber podido despedirme de tí como te mereces, con mucho cariño, pero ya sabes que estaba muy enfermo y que la hora de irme estaba muy próxima. Aquí estoy muy bien, ya no me duelen los huesos y no me hacen falta las retinas para ver. Hay muchos colegas de diferentes razas y especies y no te aburres.
Pero no es lo mismo, Juanjo. Muchos compañeros míos celebran estar en el Cielo porque abajo han llevado una muy mala vida. Les han pegado, no les han dado de comer e incluso los han asesinado. Pero lo mío es muy distinto, como tú sabes.
Yo he tenido en la Tierra una familia ejemplar, los Rojas Ruiz. A todos os he querido: Diego, Mari Carmen, Diego hijo, Belén, Gloria...pero, qué quieres que te diga, tú eras mi hermano preferido. Y he recibido tanto cariño que estoy feliz en el Cielo pero os echo mucho de menos, por eso yo tengo menos suerte que el resto de los colegas, que han ganado con el cambio.
Han sido años de mucho amor, Juanjo, tanto que tengo cargo de conciencia de haberme ido de esta forma pero, ya sabes, tú no decides cuando tienes que perder la vida. Ahora os veo todas las mañanas desde el balcón del Cielo.
Siempre me asomo a ver cómo está mi chalé. Y lo veo bonito, como siempre, bien cuidado, todo en su sitio, gracias a Mari Carmen y a Diego porque, la verdad, el resto sois un poco holgazanes, para qué nos vamos a engañar.
También te veo en tu trabajo y me he quedado sorprendido de verte bailar en los ensayos del Mago de Oz. Qué callado te lo tenías, bribón, lo bien que te meneas. Ya sabía que cantas muy bien y que te gusta la música pero te hacía más torpón de lo que pensaba.
Juanjo, te quiero pedir dos favores. Primero, aunque sea un poco egoísta, que no compréis ningún perro. Aunque esté en el Cielo quiero todo el cariño de casa para mí, no quiero compartirlo, se me partiría el corazón. Así que resérvame el papel de hermano animal sólo para mí.
Segundo. Me han dicho que el padre de Marijose -qué guapa está- te ha propuesto para padrino de un colega que se llama Janto. Bueno, eso es distinto, puedes aceptar aunque también me comentan que Janto es un sinvergüenza descarado, ten cuidado.
Apadrínalo, Juanjo, pero no lo quieras tanto como a mí porque los perros también somos celosos, como tú, y me da pelusa. Puedes ser su amigo pero no su hermano porque el único hermano que tienes entre los animales soy yo y lo soy para siempre.
Bueno, no te quiero cansar, ya te volveré a escribir. Da besos a los nuestros y recibe un fuerte lametón de tu Polo que te quiere y te agradece tu amor.
Polo Rojas Ruiz