Opinión

Comuniones

Publicada en InfoMelilla el 14 de mayo de 2007

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de José Sogorb, no del portal.

José Sogorb

Ya estamos en mayo. El mes por antonomasia de los trabajadores, de las flores –de las alergias, que todo hay que decirlo- de la Virgen María, de las andaluzas Cruces y de la campaña electoral y elecciones. Y si en algo destaca este mes de mayo es precisamente en cuanto a Primeras Comuniones. Todos los fines de semana de mayo, principalmente los domingos, se celebran desde tiempos inmemoriales las ceremonias de la primera eucaristía para niños y niñas. Que quieren que les diga, sino que respeto enormemente al prójimo en cuanto a la libre elección de hijos y padres, de llevar a cabo o no, la 1ª Comunión.

Pero, no me parece bien que un niño o una niña, en el fondo, desee hacer la Primera Comunión por mor de regalos, banquetes y de lucir trajes de marinero, almirante, de novia o de ‘princesita sissi’. Si estas sensaciones las tienen la mayoría de ellos, si es asi como valoran un acto ritual y serio de compromiso doctrinal para con la religión católica, es que algo falla en el sistema. Los niños de tan temprana edad carecen de opinión y de convicciones propias. Son el reflejo de los padres y repiten lo que éstos les inculcan. Asi que, el desmesurado materialismo que muestra la mayoría de la chiquillada comulgante, se debe a sus progenitores, que suelen ser malos y nulos practicantes y que incluso siendo ateos o anticlericales deciden que sus retoños hagan la 1ª Comunión, ‘porque es tradicional, los demás -vecinos, amigos- también la hacen, hay muchos regalos, se luce un bello caro traje o vestido y se producen alegría e ilusión junto a la juerga en el banquete donde reunimos a la familia’.

Lo más penoso de todo esto es que muchos de los padres se empeñan y se endeudan hasta las cejas con préstamos y créditos durante varios años para pagar todos los gastos y costes de una 1ª Comunión que llega a ser casi tan cara como una boda. Si algunos padres pueden pagarlo, allá ellos, pero las familias que no llegan a final de mes y no se privan de tales ‘extras’, pasan dificultades, por lo que deberían ser más humildes y evitar calentar el endeudamiento familiar en la economía máxime cuando aún es alto el nivel de paro, debemos mucho a los bancos, existe morosidad, se han cerrado cientos de empresas y se han destruido miles de empleos. Con menos materialismo y más sentido común se puede realizar una sencilla pero modesta 1ª Comunión sin faustos ni ostentaciones opulentas. Quienes comulguen austeramente lo sentirán igual de emotivo e ilusionante que quienes lo hagan entre excesos. Austeramente se reduciría el endeudamiento familiar y quienes comulguen lo harían por convencimiento religioso. Y fíjense si todo esto es serio, que hasta la mismísima Iglesia –que también sabe de lujos y derroches- ha alertado sobre el problema. Por algo será.