Opinión

Convivimos más con nuestras cuatro paredes que con nuestros hijos.

Publicada en InfoMelilla el 13 de abril de 2007

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

Comprendo muy bien la desolación con la que Mª del Carmen Heras, en el Norte de Castilla, expresa su impotencia para tener un hijo. Lo entiendo porque la he vivido tras repetidos abortos. Conseguí una hija tras 7 meses de reposo y un tratamiento hormonal. Y no fue porque hubiese retrasado deliberadamente el embarazo como ocurre hoy día. Veo que las parejas deciden tener un hijo después de muchos años de convivencia. Posponen el hijo a la adquisición de la vivienda, por poner un ejemplo. Sé que la vida es dura. Habrá que cambiar el sistema político. No puede ser que dedicamos nuestros esfuerzos a adquirir o a acondicionar una vivienda en detrimento de los hijos. Al final de nuestras vidas habremos convivido con nuestras cuatro paredes más años que con nuestros hijos.

También es cierto que algunas mujeres tienen su primer hijo pasados los cuarenta pero eso no es sinónimo de impotencia. Conozco a algunas que eligieron una o varias interrupciones del embarazo con anterioridad. Decidieron privarse de ver aquellos bebés y de haber vivido su juventud al lado de sus hijos. Ya sé: la vida es muy dura.

Aún recuerdo la emoción de recibir a mi hija después de tanto embarazo fallido. Y soy muy feliz de haber compartidos todos estos años con ella. Sirva de aliento a las mujeres que también esperan la llegada de un hijo.