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El Nido: ¿Quién lo iba a decir hace tan sólo treinta días?

Será la edad, las canas, un tanto de experiencia y sobre todo la añoranza de saber que volveremos como en tiempos atrás, a intentar ser esa Unión Deportiva Melilla que todos deseamos en nuestro corazón, pero está comprobado una vez mas –vuelvo a filosofar- que la paciencia es la auténtica madre de la ciencia

Publicada en InfoMelilla el 17 de mayo de 2007

Salvador González

El ser pacientes, como lo fue José Diego Pastelero en su momento . . . ¡hombre no siempre!, pero por lo general, suele en la mayoría de los casos dar buenos resultados.

Recuerdo perfectamente cuando durante ésta temporada, hace poquito, ocupábamos por vez primera puesto de promoción por la permanencia, como no sólo se desataron las alarmas, cosa que veo por otra parte lógica si es que de verdad duele un determinado equipo, pero que no sólo fueron alarmas, sino voces en algunos casos incluso rayando ya el insulto, hacia la persona de José Diego Pastelero, del que doy mi palabra de honor de no ser su letrado particular ni mucho menos.

Gritos de “Fuera Pastelero”, “Pastelero, vete ya”, “Pastelero, que malo eres”, “Pastelero no tienes ni idea, márchate”, “Que venga fulano”, “Aquí hace falta sultano”. . . en fin opiniones exteriorizadas de todos y para todos los gustos y ganas, pero muy en contra realmente y en definitiva en aquellos instantes de los propios intereses de la Unión Deportiva Melilla, tal cual se estaba atravesando en dicho momento por tan singular situación deportiva.

La verdad es que no sabría decir si todo entrenador cesado en especiales circunstancias e instantes de liga, sus sustitutos tienen siempre el éxito garantizado y a un buen ejemplo puedo remitirme: mientras que Pastelero ha continuado al frente del banquillo unionista y ahora a la Unión Deportiva le han sobrado un total de dos jornadas, al nuevo técnico del Cartagena nadie le garantiza que tras la fulminación de José Luis Montes, pueda llevar también a falta de esas dos citadas jornadas restantes, a su equipo, el Cartagena, a entrar en liguilla de ascenso.

Se habla y mucho de que si a Pastelero ya lo habían cesado en un par de ocasiones pero que al final se optó por darle de nuevo cancha para ver si era capaz de salvar al equipo de las posiciones nefastas de esos aludidos hace treinta días.

Sobre éste particular he oído historias miles, de todos gustos y estilos que de verdad ahora no vienen precisamente al caso comentar, quizás vamos a dejar que transcurran estas dos jornadas restantes y hasta podría dar algunas pistillas ¿vale? pero ahora de verdad que no es momento de meter zizaña de tipo alguno, en primer lugar porque no es mi estilo y en segundo simplemente porque no lo considero sea el momento.

A lo que iba, que el premio de la paciencia y el dar continuidad al “mister” ha dado sus resultados apetecidos: un año mas militar en la actual categoría, que tal cual comenzaron las cosas y casi finalizaron, está mas que bien o al menos yo que soy persona muy agradecida –y exigente al tiempo que no pasivo- lo veo así y no es cuestión de comenzar otra vez a recordar como se confeccionó el equipo, de qué forma y modo y con qué pretensiones, porque ese tema huele ya a rancio.

El actual técnico se podrá o no quedar, que eso es ya cuestión de “mandamases”, pero cuanto está claro es que José Diego Pastelero, ha sido sencillamente un técnico mas del extensísimo listado de cuantos han pasado por nuestro club y que simplemente han dejado al equipo en la misma categoría, es decir ni tan bueno como pareció cuando en la primera vuelta se hacían partidos aceptables, ni tan malo como vociferaban hace escasas fechas aquellos que ahora lo adoran.