Local · Sanidad
El PSOE lamenta que el Gobierno local de más importancia a la reunión 'inexistente' entre Salgado e Imbroda que al proyecto del nuevo hospital
Muñoz considera que si hay que acusar a alguien de "falta de cortesía", es a la consejera de Bienestar Social, aunque comprende que su ausencia en la firma de los convenios fue impuesta por Imbroda
Publicada en InfoMelilla el 21 de febrero de 2007
El secretario general del Partido Socialista de Melilla, Dionisio Muñoz, ha lamentado la actitud mostrada por el Gobierno de la Ciudad Autónoma tras la visita, el pasado lunes, de la ministra de Sanidad, Elena Salgado, ya que “lejos de valorar la importancia que tiene el proyecto del nuevo hospital, han valorado la visita acusando a la ministra de falta de cortesía institucional”.
Muñoz, que considera que el encuentro o no de Salgado al presidente de Melilla, Juan José Imbroda, no es el punto principal de la visita de la ministra, ha dejado claro sin embargo que, si hay que acusar a alguien de “falta de cortesía”, ese alguien es la consejera de Bienestar Social, Marían Antonia Garbín, ya que a pesar de estar invitada al acto de firma de los dos convenios presidido por Elena Salgado, no acudió.
Sin embargo, y aunque le parece reprobable esta actuación de Garbín al considerar que ha incurrido en una dejación de funciones, el socialista la considera “disculpable”, ya que “ha sido una actitud impuesta por Imbroda, que consideró que si la ministra no se reunía con él, nadie de su Gobierno podía reunirse con ella”.
Además, y tras recordar que en visitas como estas lo normal es que se produzcan reuniones entre homólogos, en este caso con María Antonia Garbín, Dionisio Muñoz ha dejado claro que “si tantas ganas tenía Imbroda de hacerse la foto con la ministra, que se hubiera acercado a la Delegación del Gobierno y le hubiera solicitado un apretón de manos”.
Por último, Muñoz ha vuelto a recordar que éste no es el asunto principal que se puede extraer de la visita de la ministra, sin embargo “como el Gobierno no tiene razones para criticarla, se han agarrado a esta pequeña anécdota”.