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El Tribunal Supremo absuelve al acusado del asesinato del matrominio hebreo de Melilla por considerar "ilícita" una de las pruebas

Según recoge la sentencia, no puede considerarse como una prueba válida para sustentar el veredicto una huella palmar del acusado impresa en sangre de una de las víctimas

Publicada en InfoMelilla el 25 de octubre de 2007

Agencia EFE

El Tribunal Supremo ha absuelto a un marroquí condenado a 70 años de cárcel por el doble asesinato de un matrimonio judío en Melilla, al considerar que una de las pruebas en las que se basó el veredicto de culpabilidad es "absolutamente insuficiente y carece de rigor técnico".

Según recoge la sentencia del alto tribunal a la que ha tenido acceso Efe, no puede considerarse como una prueba válida para sustentar el veredicto una huella palmar del acusado impresa en sangre de una de las víctimas, que fue localizada en una escalera del escenario donde se produjeron los hechos y que fue la clave para su detención.

Asimismo, para la Sala de lo Penal, tampoco puede ser tenida en cuenta, porque existen "muchos cabos sueltos que no han sido aclarados", la declaración que realizó en Comisaría el entonces acusado, S.S., y en la que, según la Policía, el marroquí reconoció la autoría de los crímenes.

Los policías relataron en el acto del juicio oral que el marroquí relató en sede policial detalles que solamente podían conocer los propios investigadores o el autor de los hechos.

Sin embargo, el Supremo ha tenido en cuenta el hecho de que esa declaración inicial siempre fue cuestionada y negada por el acusado, una negativa que es "rotunda, constante y sin contradicciones a pesar de las numerosas preguntas que se le formulan".

El doble asesinato del que ha quedado absuelto el que era hasta el momento el único acusado se produjo el 9 de marzo de 2005 en una vivienda situada en la calle actor Tallaví de Melilla.

La víctima varón fue hallada en el trastero del garaje con numerosas heridas de arma blanca, mientras que la mujer, en avanzado estado de gestación, fue localizada en la propia vivienda, a la que al autor de los hechos prendió posteriormente fuego.

El crimen causó en la ciudad autónoma un gran revuelo por la crudeza con la que se produjeron los hechos y por la condición religiosa de las víctimas, dada la unión que existe en la comunidad judía melillense.

La sentencia del Tribunal Supremo ha contado con el voto particular de dos de los jueces que componían la sala.