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¡ Lo nunca visto antes en un rectángulo de juego!

En un partido que optó por suspenderlo, sólo la impresentable actuación colegial de Martínez Mohamed pudo derrotar al Gimnástico ante el Juval (0-1)

Que recuerde hacía tiempo por no decir que nunca, había visto espectáculo lamentablemente tan negativo como el acaecido en la tarde del sábado en “La Espiguera” a través de la actuación ¿de un colegiado?, un tal Javier Martínez Mohamed, que la “criaturita”, él solito se encargaría de derrotar a un Gimnástico que al final la mayor parte de sus jugadores se marcharon a túnel de vestuarios con lagrimas de impotencia en los ojos. Y es que ¿hasta cuando vamos a tener que seguir soportando todos los aficionados del deporte rey a colegiados de tal guisa?

Publicada en InfoMelilla el 4 de noviembre de 2007

Salvador González

Ya lo de menos ha sido el encuentro en sí. Aquí cuanto importa y además preocupa fue la ya no lamentable, sino increíble actuación de un chico joven que vestido de arbitro, decidió mandar las ilusiones de un determinado equipo por la borda a costa de pitar no sabemos -creemos que ni el mismo puede saberlo- faltas en algunos casos inexistentes y creemos por tanto que incluso que sin saber el verdadero motivo de las mismas.

Ambos conjuntos se portaron de forma deportiva
Ambos conjuntos se portaron de forma deportiva

El tal Francisco Javier Martínez Mohamed, se encargó por ejemplo de pitarle a los jugadores locales hasta un total de 8 faltas acompañadas de sus correspondientes cartulinas amarillas, desde el minuto 15 hasta el 23 del primer período, con lo que dejó mermado a los de Felipe Sánchez con la amenaza consiguiente de expulsión inminente por la muestra de la segunda, como así sucedería en la segunda mitad.

Pero todo ello hubiese tenido su mas pura de las lógicas si es que en realidad hubiesen sido los amarillos merecedores de tales muestras de las citadas cartulinas amarillas.

Según propios colegiados que presenciaron el choque que de las mostradas tan sólo para ellos, una era válida, el resto inexistentes, ni tan si quiera en algunos casos faltas.

Dejemos ese aspecto y vayamos al primero de los dos penaltis con el que el tal Martínez Mohamed sancionó a los locales.

En el primero de ellos, hubo un forcejeo entre atacante del Juval y defensa melillense, es curiosamente el propio atacante quien propicia un empujón al defensor amarillo, se tira al suelo el jugador malagueño, creemos que para disimular y evitar incluso lo que hubiese sido correctamente muestra hasta de cartulina amarilla; un grito desde la grada de un aficionado incluso dice textualmente y en clara referencia al tal acción “chaval por no saber disimular te vas a llevar una amarilla” y ante la sorpresa de todos, el colegiado señalaba el primero de los penaltis, que fue por cierto el gol único que campeaba hasta la hora de la suspensión del citado partido.

En fin , que son sólo interpretaciones, pero interpretaciones que la mayoría de los allí asistentes a las gradas coincidíamos en ellas, claro está todos menos el colegiado; hasta el auxiliar que estaba en dicha banda así lo reconocía en improvisado diálogo con algunos espectadores “yo sólo soy un asistente”.

Nada mas marcar los malagueños del Juval Atlético el gol a través de la descarada e inexistente pena máxima, regalo porque sí del colegiado Martinez Mohamed, se concluirían los primeros cuarenta y cinco minutos de un partido que intuíamos calentito para la segunda parte, sobre todo porque preveíamos que iban a existir jugadores locales expulsados ya que la mayoría de ellos estaban cargados de tarjetas amarillas.

En la continuación a los veinte minutos se desató quizás uno de los hechos mas vergonzosos que se hayan podido presenciar en una cancha de fútbol melillense, quizás nunca antes hasta si me apuran.

Se pita una segunda pena máxima, que personalmente nos cogería ubicado justo en la parte contraria de donde se pitó, luego no pudimos apreciar a ciencia cierta si lo fue o no, pero las insistentes manifestaciones mas tarde de muchísimos aficionados, los que gritaron aquello de "fuera, fuera, fuera" en clara protesta por la actuación colegial, coincidieron en que la misma jamás existió y si sólo en la mente del colegiado, al igual que la primera pena máxima.

Aquí algunos chicos del equipo local, perdieron ya los nervios y se comenzaba a expulsar a jugadores sin apenas argumentación de tipo alguno por parte colegial y a través de la muestra de segundas cartulinas amarillas casi sin ton ni son.

Acto seguido colegiado y asistentes se dirigieron a su vestuarios ante la incredulidad de los allí presentes.

Faltaban aún un total de algo mas veinte minutos para el final del choque e incluso la segunda pena máxima pitada no se llegó a lanzar.

El resto ya pueden ustedes imaginárselo: la afición esperando a que se reanudase el partido, algo que no sucedió, presencia policial para escoltar al colegiado y afortunadamente los hechos no llegaron a mas, sencillamente porque creo mas que nunca en que la afición haciendo un alarde de madurez, supo controlarse ante las provocaciones constantes del tal Martinez Mohamed, que además es como debe ser.

Preguntas en el aire: ¿Como acabará dicho encuentro?, ¿Se tendrá que jugar el tiempo restante? Allí estaba tanto el presidente del Colegio de Arbitros de Melilla así como algunos colegiados de categoría nacional . . . Según algunos de ellos, que “éste colegiado es muy malo, es que no sabe pitar, pero no había otro disponible; Yoyes estaba mala y no ha podido”.

¿Será suficiente este reconocimiento casi público como para que el tal Francisco Javier Martínez Mohamed sea sancionado o se va a pasar todo esto por alto? ¿Su actuación fue correcta, se pasó, o sólo existieron en su mente las jugadas sancionadas?

La respuesta se tendrán casi de seguro durante las próximas semanas, porque además intuimos que esto va a traer su cola, su larga y lógica cola, pero ojalá y lo deseamos de todo corazón, que no sea a costa de hundir a un equipo modesto donde los haya que tan sólo cuanto pretende, al igual que todos los demás conjuntos del grupo y del mundo, es obtener la mas digna clasificación posible.

Lo sucedido en la tarde del sábado sobre el césped artificial de “La Espiguera”, si me apuran, hasta no tiene nombre.

¿Por que tiene que aguantar un determinado equipo, en este caso de fútbol juvenil, una tan lamentable y descara actuación colegial en contra de sus intereses?