Local · Elecciones
Reflexiones del periodista veterano
Está siendo una jornada electoral bonita, llena de anécdotas, con variada información y aires de libertad democrática
El despliegue policial es impresionante. La Jefatura Superior de Policía ha puesto a trabajar, -ex profeso- a casi 300 agentes, la Guardia Civil a casi otros tantos y la Policía Local tiene movilizada a toda la plantilla.
Publicada en InfoMelilla el 27 de mayo de 2007
Hace buen tiempo en Melilla. Al mediodía contamos con 21 grados centígrados y viento de poniente con rachas de 35 kilómetros por hora. El cielo alterna nubes y sol, tiende a convertirse en jornada casi veraniega.
A las 08.30 minutos de la mañana no había nadie en la calle porque hasta en la jornada electoral Melilla es una ciudad poco madrugadora.
Pero todos los colegios estaban constituidos media hora después y los melillenses votaban en libertad. Hasta las 12.30 horas del día, no se habían producido incidentes de mínima importancia. Todo va bien.
Hay anécdotas para todos los gustos y noticias variadas. El despliegue policial es impresionante. La Jefatura Superior de Policía ha puesto a trabajar, -ex profeso- a casi 300 agentes, la Guardia Civil a casi otros tantos y la Policía Local tiene movilizada a toda la plantilla.
Históricos de los diferentes partidos no dudan en sumarse a la gran fiesta de la Democracia. Es el caso de Manuel Céspedes, ex-delegado del Gobierno y anterior secretario general del PSME-PSOE. A él no le duelen prendas, sino todo lo contrario, en arrimar el hombro en las jornadas electorales.
Hay quien quiere que sus hijos aspiren desde muy pequeños el ambiente electoral. Hablamos de Mercedes Espinosa que ha querido que su hija le acompañe en el ejercicio de su función representativa electoral en el Instituto Miguel Fernández.
A otros melillenses, ejercido el derecho al voto, se ha apetecido reunirse con Dios y, de paso, escuchar unas buenas sevillanas rocieras y se han dirigido a la Gota de Leche para escuchar la homilía de don Ramón Buxarrais y deleitarse con el arte del Coro Rociero de Nuestra Padre Jesús Cautivo y María Santísima de la Victoria.
Y, como estamos en mayo, el mes de las flores y de las cruces, otro melillense votó y decoró su pequeño balcón con una Cruz de Mayo. ¿Lo destacable?, la normalidad y la tranquilidad de una jornada que debe resolverse, independientemente del número de escaños de cada partido, en clave de felicidad democrática.