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Esteban considera que el Gobierno ha pasado la legislatura elaborando leyes “insensatas e inconstitucionales”

El presidente del PP melillense lamenta que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se comporte como si el Tribunal Constitucional “fuera un Ministerio o una sede del PSOE”

Publicada en InfoMelilla el 23 de octubre de 2007

Carmen G.S./InfoMelilla.com

El presidente regional del Partido Popular de Melilla, Arturo Esteban, ha acusado al presidente del Gobierno central, José Luis Rodríguez Zapatero, de haber pasado la Legislatura elaborando leyes “insensatas e inconstitucionales”, así como “buscando una mutación constitucional por la puerta de atrás y un cambio de las reglas del juego. No ignora que ahora todo eso va a ser juzgado por el Tribunal Constitucional, y por eso está haciendo todo lo posible para jugar con ventaja y evitar que finalmente los hechos den la razón a las denuncias que el Partido Popular ha venido realizando durante toda la Legislatura”.

Al hilo de lo ocurrido después de que el presidente del Gobierno, “en una decisión sin precedentes”, haya mandado al abogado del Estado pedir la recusación de dos magistrados del Tribunal Constitucional, Esteban advierte que el Alto Tribunal “es el garante de nuestras libertades, el máximo órgano de la Justicia y el foro que vela por la limpieza de las reglas del juego que operan en nuestra democracia”.

Sin embargo, el responsable del PP melillense lamenta que Zapatero se comporte como si el Tribunal Constitucional fuera un Ministerio o una sede del PSOE, y es que “cree que puede poner y quitar presidentes a su antojo, decidir mayorías a su capricho y obligar a que se emitan autos y sentencias según sus necesidades políticas”.

En opinión de Esteban, Zapatero “se cree el dueño y señor del Tribunal Constitucional. Lo creyó cuando decidió reformar el Tribunal Constitucional para alargar, contra lo que dice la propia Constitución, el mandato de la presidenta del Tribunal, María Emilia Casas, y lo cree la vicepresidenta cuando, con un lenguaje tabernario, en mitad de un acto oficial, abroncó a la presidenta del Alto Tribunal”.