Local
El viceconsejero de Medio Ambiente sale al paso de las críticas de Escribano
Guillermo Merino acusa a los grupos de la oposición de dedicarse a dañar la imagen del Gobierno de la Ciudad Autónoma
El campo de golf está cofinanciado con Fondos Feder y no supondrá consumo adicional de agua, por cuanto la red hídrica le garantiza abastecimiento a través del terciario y cuenta con un pozo de agua no potable.
Publicada en InfoMelilla el 24 de marzo de 2007
El viceconsejero de Medio Ambiente, Guillermo Merino, ha salido al paso de las críticas realizadas por la diputada socialista, Maricruz Escribano, sobre las servidumbres del futuro campo de golf que la Ciudad Autónoma construye en terrenos de la antigua Granja de Caballería.
Merino entiende que el Grupo Socialista sólo persigue “dañar la imagen del Gobierno de Melilla, atacando proyectos importantes porque no tienen criterios programáticos”. Escribano es una “indocumentada política”.
El campo de golf es un proyecto interesante desde tres ejes de actuación: el estético, el turístico y el medio ambiental, ha detallado el viceconsejero de Medio Ambiente. “Antes era un barrizal, un cañaveral lleno de bolsas al lado de un paso fronterizo, a lo mejor es lo que le gusta al PSOE”.
Respecto al coste de cada hoy, cifrado por la diputada socialista en unos 50 millones de pesetas, Guillermo Merino ha recordado que el proyecto del campo -de 11 hoyos y no 9, incluyendo los dos de aprendizaje- se eleva a 1,8 millones de euros de los que la Ciudad Autónoma sólo aporta el 15 por ciento ya que el resto está financiado con cargo a los Fondos Feder de la UE.
Tampoco hay problemas para la construcción de dos almacenes para mantenimiento ya que Medio Ambiente instalará módulos prefabricados similares a los que se colocan cada año en la playa y que se pueden desmontar en cualquier momento.
El agua, tema también criticado por Maricruz Escribano, está garantizada por cuanto el terciario que procede de la depuradora de la Hípica ya está a cinco metros del campo de golf. Melilla, además, ha confirmado Merino, dispone de suficiente agua “almacenada” por cuanto cinco de sus pozos están inactivos para recuperar su capacidad ya que la ciudad tiene recursos hídricos más que suficientes.
Pero, en el caso de que fallara por cualquier razón el terciario, el propio campo de golf cuenta con un pozo de agua no potable desde el que se podría abastecer sobradamente las necesidades de la instalación deportiva que requiere sólo 300 metros cúbicos al día, “una cantidad irrisoria”, según el viceconsejero de Medio Ambiente.