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Imbroda asume la Presidencia de Melilla con el compromiso de seguir trabajando por todos los melillenses y con cientos de propuestas de mejora
En su discurso de investidura, Juan José Imbroda ha asegurado que su deseo es el de hacer una ciudad “en positivo, donde el auténtico protagonista siga siendo el ciudadano y donde exista una administración más cercana, de calidad y que funcione”
Publicada en InfoMelilla el 14 de julio de 2007
“Soy el primer servidor de todos los melillenses”. Así tajante se ha mostrado Juan José Imbroda durante el acto solemne en el que ha sido investido presidente de Melilla. Un acto en el que el ya presidente ha recibido el collar de la Ciudad y el bastón de mando de manos de las vicepresidentas primera y segunda de la Asamblea recién constituída.
Con el Salón Dorado como escenario y arropado por multitud de melillenses y por numerosas autoridades de la ciudad, como el delegado del Gobierno, José Fernández Chacón, y el comandante general, Vicente Díaz de Villegas, Juan José Imbroda ha pronunciado su esperado discurso de investidura, en el que ha querido dejar claro que, tal y como era su deseo, es el presidente de todos los melillenses, pertenezcan a la condición social, política o religiosa a la pertenezcan.
Tras hacer una nueva mención a la limpieza con la que según él ha alcanzado de nuevo la Presidencia de Melilla, Imbroda ha dejado claro que acude a esta nueva investidura con las misma “ilusión y ganas” con las que acudió a su primera investidura como presidente, y con la mirada puesta en la construcción de un nuevo mañana que profundice en valores tan importantes y arraigados en la ciudad, como “el respeto, la tolerancia, la libertad, la solidaridad y la igualdad”.
En este sentido, ha hecho mención a las complejidades manifiestas de una ciudad como Melilla, con una composición plural y una especial situación geoestratégica, a la que “los representantes públicos no deben trasladar debates y conflictos ajenos a nosotros que pudieran ser embriones de situaciones perversas para Melilla. Está bien que nos solidaricemos con todos aquellos que allende nuestras fronteras sufran las consecuencias de pésimas políticas o de absurdas y arcaicas revoluciones. Está bien que busquemos y deseemos la paz donde desgraciadamente llevan años sin conocerla, pero sería un error peligroso para nuestro futuro el trasladar aquí aquellos graves problemas, aunque sea a modo de debate”.
El mandato que ahora comienza, tal y como ha explicado el presidente, tendrá como máxima prioridad y guía a las personas, y en este sentido ha dejado claro que “quiero hacer de la proximidad, de la cercanía, de la inmediatez, de la participación, de la solidaridad con los ciudadanos el eje fundamental del estilo del gobierno de la Ciudad”. Así, se ha comprometido a realizar el máximo esfuerzo para atender a las personas trabajando contra las injusticias, fomentando el desarrollo social de los colectivos necesitados y luchando contra el desempleo, al que ha calificado como “el peor enemigo de nuestra sociedad”. Para ello, ha anunciado la realización de un “ambicioso” Plan de Inversiones que convierta en prioritaria la utilización del trabajo como componente fundamental de las mismas, sin olvidar dar prioridad en la política de gastos a aquellas que redunden en una mayor necesidad de ocupación laboral.
Estado-Ciudad
Volviendo a la compleja situación geoestratégica de Melilla, Juan José Imbroda ha dado cuenta de la necesidad que tiene la ciudad de contar con una política de atención “distinta a la que puede requerir una ciudad peninsular”. Eso significa, ha dicho, que “necesitamos de apoyos normativos y financieros suficientes para desarrollar la ciudad en todas sus potencialidades”. En su opinión, esto es algo que “deberíamos tener claro y ser capaces de sensibilizar, explicar y compartir con los responsables del Gobierno central comenzando por su presidente”.
En este sentido, no ha dudado en solicitar la complicidad de todos los representantes públicos “para trabajar y luchar”, ya que de lo que se trata, ha dejado claro, es de demandar la solidaridad y el sentido común al Gobierno central y a los dos grandes partidos nacionales, a quienes es necesario hacerles ver, ha dicho, que Melilla necesita una atención especial.
Comercio
El comercio y su “agotamiento”, han ocupado una parte importante del discurso de Imbroda, un presidente preocupado por la situación de un sector necesario para mantener el crecimiento económico de la ciudad y que se encuentra inmerso en una crisis auspiciada por el desarme arancelario entre Marruecos y la Unión Europea.
En este sentido, y tras mencionar la pérdida de casi un 50 por ciento de los Fondos Europeos para el programa 2007-2013, Juan José Imbroda ha abogado por el desarrollo comercial e industrial del Puerto de la ciudad, mediante la acometida del Plan Estratégico de ampliación, como motor de la economía de la ciudad. Todo ello, sin olvidar la aprobación por las Cortes de los proyectos de leyes recibidas desde la Ciudad Autónoma referidas a la rebaja hasta el 50 por ciento de la Seguridad Social y la restitución del 100 por cien como indemnización por residencia, “una rotunda política de inversiones en infraestructuras y la disposición a ceder suelo estatal a la ciudad”.
Estatuto Autónomía
Otro fuerte compromiso del nuevo Gobierno que en breve conformará Imbroda, será el de alcanzar el techo estatutario mediante la reforma definitiva del Estatuto de Autonomía, un asunto que, a pesar de haberse estado tratando durante la última legislatura, no llegó finalmente a bien puerto debido a la ausencia de consenso.
En este sentido, Imbroda ha pedido lealtad a los partidos políticos, la misma lealtad que él ha ofrecido para llevar adelante un asunto que ha calificado como “la gran asignatura pendiente que todavía tenemos en 2007, lo que no es nada positivo para Melilla”. De esta manera, ha anunciado que su Gobierno, una vez esté constituído, retomará con urgencia las avanzadas conversaciones con el Ministerio de Administraciones Públicas y planteará la profundización del diálogo “que acabe con el bochorno tutelaje que algunas materias se nos imponen a los melillenses”.
PGOU
Mención especial merece el compromiso que Juan José Imbroda ha adquirido hoy ante los melillenses de llevar a cabo la esperada reforma del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que data de 1995. La idea, ha explicado, es hacer una ciudad más compensada en los urbano, más sostenible en su desarrollo y más asequible en los precios de las viviendas. Para ello, ha pedido la colaboración de todos los sectores interesados , ya que “pretendo que sea el Plan General de Ordenación Urbana de los melillenses presentes y futuros”.
Otras medidas
Además de esto, Juan José Imbroda se ha referido a otras medidas que piensa llevar a cabo durante los próximos cuatros años, como la extensión del Salario de Integración (IMI) a todas las familias que reúnan las condiciones para recibirlo, y el incremento de la cuantía de las compensaciones económicas familiares en un 25 por ciento.
Está previsto también llevar a cabo un incremento “sustancial” en la política sanitaria del sistema de vacunas con la inclusión del programa de vacunación contra el cáncer de cuello uterino (CERVIZ) con carácter gratuito, un programa de apoyo a la mujer que, tal y como ha explicado, se encuentra muy avanzado.
En el marco dela Educación, Gobierno de Imbroda pondrá en funcionamiento también para el curso 2007-2008 un programa de becas que facilite el pago de las matrículas para todos los estudiantes universitarios, una fórmula de ayudar al estudio y formación universitaria. A ello se sumará la incorporación al sistema de ayudas a las familias de la gratuidad de todo el material escolar necesario en las Escuelas Infantiles, y la implantación de un sistema de micro créditos para cursar carreras universitarias a aquellas familias que no reúnan los requisitos exigidos en el sistema nacional de becas.
Los colectivos en riesgo de exclusión social seguirán ocupando un lugar prioritario en la gestión del nuevo Gobierno de Imbroda, que ha anunciado que habilitará un nuevo sistema de impulso laboral y redoblará los esfuerzos en la protección y apoyo al colectivo de mujeres maltratadas.
Se trata en definitiva, ha dicho, de hacer una ciudad “en positivo, donde el auténtico protagonista siga siendo el ciudadano y donde exista una administración más cercana, de calidad y que funcione”.
El acto de investidura ha concluido con el himno de Melilla entonado por todos los asistentes al acto.