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Melilla sonó en positivo a nivel nacional e internacional
Juan Marcos firmó hace 10 años la más bella historia mediática de Melilla, el Campeonato de España de Ciclismo
Jamás esta ciudad ha gozado de un tratamiento más amable y gentil por parte de los medios de comunicación.
Publicada en MeliYa el 20 de junio de 2007
Eran tiempos políticamente difíciles porque, siendo alcalde-presidente Ignacio Velázquez, en Melilla se libraban batallas políticas difíciles, la ciudad era argumento opinático, en negativo, en todo el país; hizo presencia en la frontera de Beni Enzar un fenómeno inacabable que aún azota: la inmigración.
Melilla necesitaba de un lavado de cara, su imagen no podía volver a ser la de una fortaleza impía, la de un presidio sin sentimientos, la de un pueblo condenado al ostracismo. Hacía falta un revulsivo desde sus propias entrañas.
Juan Marcos Manjón, hoy presidente de Los Cabales, se acababa de jubilar del Banco de Bilbao -por aquel entonces, ni Vizcaya, ni Argentaria, Bilbao a secas- y se volcó como nadie sabe hacer mejor que él con el deporte de sus amores, el ciclismo.
La historia de Marcos es hermosa. Vino a Melilla a cumplir con la Patria (antes se hacía con vocación, hoy se le hace un favor y se cobra) y se enamoró de esta ciudad. Cuando se lo ofreció su entidad financiera, se vino destinado acá. Detrás dejó quebraderos de cabeza que jamás ha merecido, vino a aspirar un flúor mediterráneo que, sin alejar sus sentimientos de un Gijón querido, oxigenara una joven vida llena de inquietudes.
Un equipo de Televisión Española tomada un día unas imágenes de esas pocas positivas que la televisión pública concede a Melilla muy de vez en cuando. En la playa de Los Cárabos, una preciosa chica tocaba el piano y las cámaras funcionaban, ávidas de arte y buen gusto. Era Marisol Quevedo, otra enamorada de Melilla.
Juan y Marisol se enamoraron y se casaron y tienen dos hijos que son dos grandes personas. Ahí comenzó un proyecto común, una sociedad de intereses que jamás ha dejado en un segundo plano a Melilla, porque esta ciudad les encandila, les puede o, como ahora se dice, 'les pone'.
Eran, dije antes, años difíciles, convulsos. Hacía falta un golpe de mano para que esta ciudad ofreciera lo mejor de sí misma y Juan Marcos Manjón pensó en organizar un Campeonato de España de Ciclismo desde su puesto de presidente federativo melillense. Un año antes, se marchó a Sabiñánigo para entender del percal ... y vino con la lección aprendida, muy bien aprendida.
Del 23 al 29 de junio de 1997 Melilla fue la capital nacional e internacional del ciclismo. España mandaba y mucho en materia ciclista gracias a Indurain, Olano y el Chaba. Juan Marcos se lió la manta a la cabeza y pensó una competición para 1.500 personas, que abarcase todas las categorías, habló con la Federación, convenció a las piedras y se trajo el Absoluto a Melilla.
Ignacio Velázquez no se lo creía; Javier Martínez Monreal, sí pero vamos a ver y Enrique Beamud, cuando recibió la llamada de Televisión Española, se puso a temblar. Melilla iba a ser centro de atención nacional e internacional gracias al ciclismo y gracias al empeño personal de Marcos Manjón. ¿En qué lío nos ha metido este asturiano melillense?.
En un lío fenomenal. Equipos autónomos de TVE llegaron a Melilla. Las 1.500 necesidades hoteleras para las 800 plazas que ofrecía Melilla se solventaron gracias a la colaboración de la Residencia de Estudiantes y Deportistas, el Ministerio de Defensa -Hospital y la Hípica- y todos los hostales y pensiones de la ciudad.
Cuando los organismos públicos vieron la dimensión del acontecimiento que se había inventado Marcos, se volcaron en el mismo. Sería inacabable escribir la relación de agradecimientos. Melilla fue ciclismo. Desde el Paseo Marítimo Mir Berlanga hasta la Perimetral, todo fue serpiente multicolor, los restaurantes y hoteles hicieron su mejor temporada y la mejor imagen de una Melilla joven y comprometida con el futuro llegó hasta el último confín.
El eco mediático fue asombroso. La tele pública se volcó, gracias a Univisión, con el acontecimiento. Reproducimos, diez años después, algunos titulares de portada: 'Jiménez, merecidísimo campeón de España´' (AS); 'Jiménez de hizo de oro' (MARCA); 'Jiménez, tras una fuga con Solaun, se proclama campeón de España en Melilla' (ABC); 'El joven de El Barraco se proclama campeón de España en Melilla' (EL PAS) o ''Jiménez relega a Olano al segundo plano' (EL MUNDO).
El V Centenario de la Melilla española no pudo tener mejor argumento de imagen que los Campeonatos de España de Ciclismo, organizados del 23 al 29 de junio de 1.997 por un grupo de fantásticos melillenses dirigidos por un pedazo de organizador y melillense de vocación: Juan Marcos Manjón. Melilla le debe mucho a Marcos.