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El ambiente, como siempre, entrañable
La Casa de Melilla en Almería celebra con días de adelanto la fiesta de San Valentín con mucho amor de por medio
El acontecimiento festivo reunió a casi un centenar melillenses de Almería y sirvió para reconocer la labor de socios destacados de la entidad regional que preside Lola Ruiz.
Publicada en InfoMelilla el 13 de febrero de 2007
El pasado fin de semana, la Casa de Melilla en Almería, celebró su tradicional y particular fiesta en honor de San Valentín, el patrón de los enamorados.
La fiesta comenzó, a las nueve de la noche del sábado, con una cena en los Salones de la Casa, a la que asistieron más de 80 socios y a cuyo término y después de entregar una adornada rosa a cada una de las señoras asistentes, la presidenta Lola Ruiz, dirigió unas breves palabras a los asistentes, agradeciendo su asistencia y dando la bienvenida a un nuevo concesionario en el Bar, la, empresaria y también socia, Inmaculada Valenzuela, que estrenaba su andadura en la Casa, precisamente, con esta cena.
Lola recordó a los asistentes el poco tiempo que Inmaculada ha tenido para preparar todo, pues se hizo cargo el lunes, día 5, por renuncia del anterior concesionario.
Finalizada su intervención, Lola, lanzó un brindis, como siempre, por Melilla, tras el cual se rindió un pequeño pero emotivo homenaje a dos socios, uno de los socios de mayor edad de la Casa, pero que, pese a ello, no deja de bailar y participar en la mayoría de los actos organizados, acompañado siempre por, su esposa, de la que, según dice, sigue enamorado. Este socio, Francisco López Pérez, recogió un pequeño obsequio de manos de la vocal de Ocio de la Casa, la melillense, Lolina Benavente.
A continuación el homenaje fue para una socia, Antonia Ruiz Cayuela, socia que participa de todas las actividades de la Casa, estando siempre dispuesta a todo aquello que puede aportar, ya sean buenas viandas llevadas por ella, a cocinar en la Sala conocida como Chiringuito, o a cualquier otra cosa que se le solicite. Antonia, recogió su pequeño obsequio de manos del vicepresidente, Francisco Aguirre.
Continuó el acto con el sorteo de dos cenas entre los asistentes, lo que dio paso al baile con música en directo. Las parejas abarrotaron la zona de pista y así, entre baile y baile, se llegó al final de la fiesta, al filo ya de las dos de la madrugada, hora en la que el local del Paseo Marítimo de Almería dijo adiós a San Valentín por este año, lanzando un ¡hasta el año que viene!.