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Los próximos 10 y 11 de agosto en el PEC
La Consejería de Cultura abre la temporada de teatro con el estreno nacional de 'La señorita de Trevélez', de Carlos Arniches
La señorita de Trévelez nos presenta la burla sufrida por una pareja de hermanos solteros y ya maduros, Gonzalo y Florita, en manos de unos jóvenes provincianos ociosos que viven la vida anodina de una capital de provincias.
Publicada en InfoMelilla el 2 de agosto de 2007
La Consejería de Cultura abre la temporada de espectáculos teatrales con 'La señorita de Trevélez', obra de Carlos Arniches, bajo la producción de Tomás Gallo y la dirección de Mariano de Paco.
Las representaciones serán los días 10 y 11 de agosto, en el Palacio de Congresos y Exposiciones (PEC), a partir de las diez de la noche, al precio de 10 euros. Las entradas -numeradas- ya están a la venta en el PEC, según ha informado la consejera del área, Simi Chocrón.
Con calidad de estreno nacional, la obra de Arniches cuenta con un elenco formado por el propio Tomás Gallo, Luis Fernando Alvés, Pedro Miguel Martínez, Geli Albadalejo y Julio Escalada, todos ellos con amplia experiencia en teatro, cine y series de televisión.
Las representaciones en Melilla cuentan con la colaboración del Ministerio de Cultura, colaboración que ha agradecido públicamente Chocrón, enmarcándose en el convenio suscrito por la Ciudad Autónoma y el departamento que dirige Antonio Molina Sánchez y que supone una dotación de 75.000 euros anuales.
La señorita de Trévelez nos presenta la burla sufrida por una pareja de hermanos solteros y ya maduros, Gonzalo y Florita, en manos de unos jóvenes provincianos ociosos que viven la vida anodina de una capital de provincias, dominada por señoritos parásitos y llena de ignorancias e injusticias.
En ese ambiente surge la trama de una broma cruel que cumple el objetivo de destrozar la vida de Florita Trevélez, mujer fea, vieja y cursilona, ya que cuando cree haber descubierto su amor, se encuentra con la risotada cínica del escarnio.
Bajo esa trama, Arniches descubre el tipo de vida de esa ciudad parada en el pasado, la ausencia de ideales y de perspectivas de futuro.