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El Salón Dorado ha estado a rebosar

Los diputados melillenses asumen sus responsabilidades en un ambiente de normalidad, elegancia y protocolaria gala

La normalidad, que tanto se ha echado de menos en las últimas cuatro semanas, ha presidido el Salón Dorado del Palacio de la Asamblea a la hora de que sus excelencias los nuevos diputados electos asumieran la responsabilidad de representar con dignidad y orden al pueblo de Melilla.

Publicada en InfoMelilla el 6 de julio de 2007

Salvador Ramírez y Agustín García

Muy a diferencia de lo que le precedió, la constitución de la Asamblea de Melilla ha resultado ser un remanso de paz, buenas formas, elegancia y fiel ajuste a un protocolo establecido.

Despliegue mediático
Despliegue mediático

La normalidad, que tanto se ha echado de menos en las últimas cuatro semanas, ha presidido el Salón Dorado del Palacio de la Asamblea a la hora de que sus excelencias los nuevos diputados electos asumieran la responsabilidad de representar con dignidad y orden al pueblo de Melilla.

Se asume el reto de dos formas: jurando o prometiendo. La inmensa mayoría de los diputados del Grupo Popular ha jurado. Abdelmalik el Barkani ha optado por la promesa, que es tan constitucional como el juramento. Así lo han hecho los diez diputados de los grupos de la oposición.

Ambiente de gala en el Ayuntamiento, con un despliegue de Policía Local de bastante importancia y un rígido protocolo que, al final, se ha desvanecido como txiri-miri vascongado porque al Salón Dorado ha entrado quien ha querido y se ha sentado si es que ha encontrado soporte ad hoc. Estas cosas son así, hay que salvar las formas.

Ejemplar la labor de los responsables de Secretaría: serios, solemnes y eficaces, como en todas las legislaturas, plenos y actos de constitución. Maribel Pérez Más, con su madre gravemente enferma, ha estado en su sitio realizando su inconmensurable labor.

No ha dudado en acudir al Pleno para realizar su trabajo; eso es lo que caracteriza a las grandes personas y a las grandes trabajadoras de la Ciudad Autónoma.

En cuestión de estéticas, bien pero a secas. Algunos diputados creyeron estar en el Disney Park y lucieron ternos claros, nada apropiados para, como se comenta, un acto de plena solemnidad.

Otros, por el contrario, han cumplido con la norma del traje oscuro. Las corbatas, para todos los gustos; mucho ácido, mucha crema y más de un nudo sin oficio ninguno.

Han destacado en la elegancia dos señoras de mucha distancia política pero semejante buen gusto: Katy Muriel (PP), preciosa en tonos pastel y zapato elegantísimo asandaliado, y María Jesús Ruiz Luna (CpM), más atractiva que nunca basando su portada en un blanco purísima espectacular.

Detalle: el delegado del Gobierno, José Fernández Chacón, ha asistido a la constitución de la Asamblea de la Ciudad Autónoma, eso le honra.

Pero ha desistido de ocupar lugar de privilegio en el salón y se ha unido a la representación del PSOE; eso también le honra pero resulta chocante.

Familiares, amigos, jueces, representantes sociales y...los periodistas relegados al final del Salón Dorado con muy pocas posibilidades de hacer un trabajo digno y oportuno.

Comenzará la legislatura y los periodistas serán los mejores amigos de los políticos por aquello de salir en la foto pero cuando se han convertido en políticos o han revalidado sus escaños, los informadores han contado bien poco. Una pena.

Para colmo, el trabajo que se negó a fotógrafos de los medios y que realizço un profesional de prestigio, pero particular -cobrando- hubo que ir a recogerlo a la portería del Palacio. Lo dicho, de pena.

En cualquier caso, Melilla ha dejado de ser la única comunidad española sin Cámara y ello es digno de celebración. La próxima cita en 2011, mucha ventura para todos.