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Magdalena Álvarez asegura que la granalla que el 'Tiger' ha comenzado ya a descargar en el Puerto de Melilla no reviste peligro alguno
La ministra de Fomento, que se ha desplazado hasta la ciudad, asegura que las labores de enfriamiento de la carga del 'Tiger' marchan tal y como estaba previsto
Publicada en InfoMelilla el 9 de julio de 2007
El buque de bandera hondureña 'Tiger' ha iniciado ya las labores de descarga de los 3.700 toneladas de granalla que transportaba en el Puerto de Melilla, lugar hasta el que se ha desplazado en la mañana de hoy lunes la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, quien tras tener conocimiento del problema no ha dudado en realizar una urgente visita a la Ciudad Autónoma para comprobar personalmente el estado de la situación.
Tras hacer un recorrido por la zona y comprobar el procedimiento que se está siguiendo con la carga, la ministra ha dejado claro en primer lugar que la descarga de la granalla en el Puerto de Melilla no supone peligro ni riesgo alguno para la salud humana, ya que en contra de lo que en principio se había creído, no despide humos tóxicos.
Una vez aclarado este extremo, sin duda el más preocupante, Álvarez ha recordado que el problema surgió tras comprobar que frente al Puerto de Melilla se encontraba un buque fondeado en una situación crítica, ya que la carga que transportaba había sufrido una reacción y se encontraba en riesgo de incendio.
Alartado e informado de la situación, el Ministerio de Fomento, a través de la Delegación del Gobierno, tuvo conocimiento de que el buque había sido abandonado por la tripulación, quedando a bordo únicamente el capitán.
Viéndose en una situación extrema, el capitán del 'Tiger' decidió aplicar una medida de enfriamiento de la carga mediante agua fría, algo que sin embargo no ayudó a solucionar el problema, ya que además del excesivo peso que supuso el agua que se vertió sobre la granalla, ésta, lejos de calmar su reacción, vio agravado el riesgo de incendio al recibir dosis extra de oxígeno.
A la vista de que la gravedad de la situación podría llevar al buque al hundimiento y, por consiguiente, a provocar un vertido de alrededor de 70 toneladas de fuel sobre la costa de Melilla, el Ministerio de Fomento decidió actuar de inmediato acercando el buque al Puerto de Melilla e iniciar la descarga gradual de la granalla.
En estos momento, la granalla está siendo descargada sobre el muelle nordeste del Puerto de Melilla, donde está siendo sometida a un proceso de enfriamiento, que puede ser bien por métodos naturales, o bien vertiendo gas inerte.
El proceso de enfriamiento, ha explicado la Ministra, marcha tal y como estaba previsto, ya la granalla cada vez está más estabilizada. Una vez que se consiga, y sólo si es necesario, se introducirá nitrógeno en la bodega que posteriormente se cerrará hasta su total enfriamiento.
Algo que ha querido dejar claro la ministra, es que la situación no reviste ningún peligro para nadie, ya que está totalmente controlada por los medios de la Dirección General de la Marina Mercante y la Autoridad Portuaria, ambos responsables de la actuación.
Preguntada por la razón por la que el buque ha atracado en Melilla y no en Beni Enzar, de donde al parecer había zarpado, la ministra ha aclarado que tan sólo se ha debido a cuestiones de infraestructuras, ya que el Puerto de Melilla cuenta actualmente con más y mejores medios para encarar una situación como la que se está viviendo.
Para encarar el problema, el Ministerio de Fomento no ha escatimado esfuerzos, y así se han trasladado a la ciudad varios expertos en la materia, un remolcador, una salvamar y hay 8 personas de operaciones especiales de salvamento marítimo.
Una vez que Magdalena Álvarez abandone la ciudad, aquí permanecerá el director general de la Marina Mercante, Felipe Martínez, que se quedará al mando de la situación.
Autoridad Portuaria
Aunque no cabe duda de que la labor de la Autoridad Portuaria por solventar el problema está siendo inmejorable, cierto es también que no ha puesto mucho de su parte por facilitar la labor de los medios de comunicación, cuyo único interés es hacer llegar a los melillenses la verdadera trascendencia del hecho.
Y es que, a pesar de que la Delegación del Gobierno citaba a la prensa a primeras horas de la mañana para poder tomar imágenes de la carga y de la visita de la ministra al buque, la Dirección de la Autoridad Portuaria ha impedido a los fotógrafos y cámaras de televisión acceder a determinados lugares hasta donde, sin embargo, sí han podido acceder autoridades y acompañantes.
A pesar de la insistencia de los responsables del Ministerio de Fomento para que la prensa pudiera tomar mejores imágenes y trasladarlas a los ciudadanos, la Autoridad Portuaria lo ha impedido argumentando que la carga despedía vapores tóxicos, algo que posteriormente ha sido desmentido por la ministra con total rotundidad.
El resultado de todo esto es que determinadas imágenes que sin duda ilustrarían aún más la noticia y que servirían a los melillenses para conocer mejor el problema, no podrán ser publicadas porque los servicios de la Autoridad Portuaria nos han impedido tomarlas.