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Libro y cedé para ilustrar la 'otra' historia de Melilla

Manolo de Casas Navas inmortaliza más de medio siglo de la Historia de la Música de Melilla

La década de los ochenta merece especial tratamiento porque nace una gran generación de músico, asoma la dureza del heavy metal, vuelven algunas orquestas y se abre el telón para las músicas fusionadas

Publicada en MeliYa el 26 de junio de 2007

Salvador Rámírez

Manuel de Casas Navas, melillense, está dispuesto a dejarse el pellejo en un precioso proyecto de investigación histórica. Ni más ni menos que la edición de 'Música, Melilla y su Historia', un trabajo que relaciona, investiga y destaca las agrupaciones musicales de la ciudad desde la década de los 50 hasta nuestros días.

Y es que, como proclama el autor en el prólogo de su obra, “los sonidos musicales y todos sus afluentes son una de esas pequeñas cosas que llevo en las venas desde mi uso de razón?. También lleva más de un año trabajando en una tarea de arqueología musical en la que ha implicado a esposa, hijo y padre. Pero lo está consiguiendo.

Manolo de Casas -hijo del mítico árbitro de boxeo y medalla al Mérito Deportivo, Manuel de Casas- quiere editar el libro y acompañarlo de de cedé que compendie todo el material, que no es poco, que llega a sus manos.

Es una hermosa obra que arranca con orquestas primigenias tales como Trébol, El Platanar, Torres o el Conjunto Azul. De Casas se asoma con rigor al estallido de la moda ye-yé, el primer estallido de la rebeldía musical, una nueva cultura que nacía en Melilla de la mano de los amantes del pop y los primeros rockeros.

Los Dinguels En este período aparecen grupos como Dinguels, Murciélagos, Débiles, Los Estrella, Los Beat, Los Bríos, Los 3 Amigos, Los Croquis, Cosmos, Trío Tropical o Kindis, entre otros muchos más que llenaron salas y fiestas juveniles.

Y llega Manolo al balbuceo de la psicodelia. Son nuevos tiempos, propios de la forja de una nueva razón musical, se amplifica la música y comparecen Amanecer, Brisas, Dracmas, Alex, Pony´s, Okapi y Kefir.

De casas también ha querido rendir homenaje a los pocos melillenses que consiguieron plantar 'una pica en Flandes' en cuestión de música y se fija especialmente en el solista Manuel Uriel y en la inquietud pianística de todo un emblema de la música melillense, Armando Pelayo, hoy con todos los melillenses desparramando arte.

La década de los ochenta merece especial tratamiento porque nace una gran generación de músico, asoma la dureza del heavy metal, vuelven algunas orquestas y se abre el telón para las músicas fusionadas, hoy celebérrimas.

Fusión De Casas considera justo hablar de formaciones como Aguasur, Brecha, Nittings, Equs, bice, Flops, Metálicos, Camelot, Los Forajidos, Los Suecos, Ni fú ni Fá, Larry y Armando, Arrecife, Décima Morada, Apocalipsis, Gitalmoraima y Ráfagas, entre otros.

El documentalista e investigador deja hueco para lo que hoy es un pelotazo musical: la canción de autor y rinde homenaje a dos ilustres melillenses expertos en cantares, poesías y textos: Ana Riaño y Alberto Casado.

Nos acercamos a los noventa y llegan los buenos talentos, como dice De Casas, hay mezcla de cultura, se lleva lo mestizo y explotan musicalmente auténticos símbolos: Afrika Star, Larachid, Mediterráneo, Ébano, Arma Blanca, Anemia, Cerrado por Defunción, Patera, Sin Red, Tack, Edone, Swing, Flor de Leyenda.Coto Privado y Edén.

Ya estamos en el año 2000. El nuevo milenio debuta con jazz, rockeros de ayer, blues, ases del compás. Estamos hablando de Viernes Club, Calle 52, Dique Sur, Cañaú, Arte y Kalé y Melijazz.

Leyendas folclóricas Manolo de Casas Navas no ha olvidado a personas que apuntaron a blanco y dieron en la diana en la materia puramente folklórica y dedica espacios privilegiados a gentes como Emilio El Moro, Juanito Soler 'El Africano', Los Hermanos Gallo y el maestro Antonio Catalá.

Y ¿quiénes han atendido con esmero a De Casas en su arqueología musical, en momentos fundamentales?. Nombres como Raphael, Julio Iglesias, Los Bravos, José María ñigo, Triana, Lone Star, Alameda y Juan Pardo figuran en la envidiada agenda del escritor.

Juglares eléctricos El deseo de Manolo es trasladar al lector a “otra época, a voces de otros tiempos y a los que pretendieronser juglares eléctricos en décadas añejas, llámense años 50, 60 y 70, y mostrar que se sigue la estela de la razón musical, siempre en progresión e inquietud, acorde con las nuevas tecnologías y universos variopintos?.

El autor se acuerda de personas que han sido determinantes para llevar a cabo su enorme trabajo: Antonio Quintana, Didi, Amador Saura, Miguel ngel Roldán, Paco Gámez, Paco Bravo, Miguel ngel Martínez Simo y Avelino Gutiérrez entre otras celebridades de la música de Melilla. No hay que olvidar a melillenses de pro y colaboradores de De Casas: Javier Mateo, Isabel Migallón y Agustín Flores.

Manolo de Casas está a punto de concluir su inmenso proyecto pero todavía tiene tiempo de recibir documentación, fotografías y maquetas. Sólo hay que llamarlo a los siguientes teléfonos: 952651709 o al móvil 667620355 o remitiendo mensajes al email mdecasas@yahoo.es.

Como es de buena casta y mejor persona, agradecerá la llamada. Está trabajando por la historia de la música en Melilla. No es cosa baladí.