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Ha sido enterrado en su tierra, Melilla
ngel Morán Jiménez ya está en el Cielo, con más ángeles, redactando las mejores crónicas para Dios
Melilla dice adiós al insigne periodista
Publicada en MeliYa el 23 de mayo de 2007
Melilla ha dicho adiós a una gran persona. Nos decía esta mañana el maestro Paco Roldán que se suele decir, de la mayoría de quienes nos abandonan, que son buenas personas pero “ngel sí que era una buena persona en toda la extensión del término?.
Ha regresado muerto a Melilla el gran periodista y mejor ser humano ngel Morán Jiménez y Melilla entera le ha dicho adiós. Era, a qué engañarnos, un adiós tristemente esperado porque ngel estaba malo, muy malo.
Hemos visto su féretro en la Iglesia del Sagrado Corazón. Era su féretro porque él ya estaba en el Cielo. Era un formulismo y también una forma de darle el abrazo cristiano postrer porque Morán tiene muchos viajes de ida y vuelta pendientes de realizar.
ngel tiene su máquina de escribir cerca del Padre pero su corazón, cerca de sus amigos melillenses y, entre crónica y crónica, se pegará una vuelta por su Melilla y hablará a las conciencias de tantos amigos que ha dejado huérfanos en estos pagos norteafricanos.
La vida ha sido durísima con ngel Morán. Nadie aguanta tanto. Se fue Magdalena y se fue el más preciado patrimonio humano que ha estado cerca de ngel. Las enfermedades hicieron mella en el maestro de comunicadores y, a los 59 años, cansado ya de luchar contra todo, Dios ha querido nombrarle jefe de Prensa del Cielo.
Ahora estás en familia, ngel, porque te acompañan todos los ángeles. Te sugerimos que hagas un cóctel: mezcla tu honradez, tu saber estar, tu sentido de la bonhomía, tu sentido del humor, tu generosidad y tu capacidad de amar a tus semejantes, le echas un poco de efluvio divino -que allí tiene que sobrar- y derrámalo sobre Melilla y los melillenses. Nos hace falta.
Seguiremos redactando crónicas, amigo del alma, pero ya nada será igual. Eso sí, nuestro trabajo va a cobrar enteros si se realiza con la referencia del tuyo. Nos has dejado mucha ciencia y mucha humanidad. Nos vemos, le pido a Dios, en el Cielo, amigo del alma.