Deportes
Continúa la polémica entre directivo federativo y Club
Paco Roldán, presidente del Gimnástico Melilla dá respuesta a la misiva firmada por José Muñoz y publicada en un diario local
En un artículo firmado por el vicepresidente de la FMF, José Muñoz Martínez, se alude al Club Gimnástico Melilla y al presidente del mismo, exigiéndole que se disculpe porque el señor Muñoz Martínez, cito textual, dice: “Sobre el Gimnástico Melilla, espero una disculpa pública de su presidente cuando en un artículo dijo que yo estaba imputado en un delito”
Publicada en InfoMelilla el 9 de junio de 2007
El señor Muñoz se refiere a un proceso judicial por querella interpuesta por don Cristóbal Sánchez como consecuencia de unos insultos recibidos a través del foro de meliya.com.
El presidente del Gimnástico Melilla no tiene ninguna disculpa que pedir al señor Muñoz, porque no fue el Gimnástico sino el propio juzgado quien a través de unas diligencias de investigación descubrió que la entrada en dicho foro se produjo a través de la línea telefónica del domicilio privado del señor vicepresidente de la FMF.
Por esa razón fue citado en los juzgados, donde según el propio señor Muñoz manifiesta en su escrito que fue “absuelto”, de lo que se deduce igualmente que sólo pueden ser absueltos aquellos que están imputados. No sé qué tengo que disculpas he de dar, si el mismo reconoce que fue “absuelto”.
La imputación en los procesos judiciales no contraviene la presunción de inocencia, ni supone un menoscabo en la honra de la persona, sobre todo cuando la denuncia es de parte, como en este caso, y menos cuando tampoco el denunciante fue contra Muñoz Martínez, sino que las diligencias de investigación hicieron recaer en Muñoz como principal sospechoso de los hechos.
De todos es conocido en el mundo del fútbol, que el señor Muñoz relató en diversos círculos que siendo ciertos los hechos, y descubierta su línea telefónica como conducto de la conexión al foro, indicó que podría haber sido cualquier familiar suyo y no él necesariamente.
Lo sabe todo el mundo del fútbol porque a todo el mundo se lo contó.
En este ámbito, si alguien tiene que pedir disculpas es el vicepresidente de la FMF y presidente del comité de competición local José Muñoz Martínez, cuando los árbitros de esa FMF se negaron a pitar a los equipos de categorías inferiores del Gimnástico Melilla sin haber tomado ninguna medida y estando presente como testigo en el campo del Tesorillo, pudiendo comprobar como los chavales se quedaban sin jugar.
Debería el señor Muñoz Martínez mantener públicamente las afirmaciones realizadas en El Tesorillo a miembros del club, señalando que ni él, ni el presidente Diego Martínez estaban de acuerdo con la decisión unilateral de los árbitros y que se tomarían las medidas oportunas.
Luego es él quien habla de cobardes…
Varios meses después de no tomar ninguna medida, y de que el Gimnástico siga a la espera de la resolución de los recursos presentados ante el Comité de Disciplina, seguimos esperando que la FMF y sus dirigentes tengan la gallardía y la honestidad de aplicar el derecho deportivo, pero ya vemos que Muñoz prefiere perder el tiempo escribiendo tonterías, contándonos su vida, y enumerando sus amigos entre los que incluye al señor Sánchez Cano.
Precisamente fue el instigador del plante arbitral contra el Gimnástico y quien amenazó públicamente a la propia FMF. Vemos que es más importante para la Federación que un árbitro vaya a darle palmaditas al vicepresidente que perseguir sus graves declaraciones contra la institución futbolística. Esa es la norma, ese es el escándalo, esa es la desvergüenza que se reconoce en cartas a la prensa.
Recordamos que es el señor Muñoz quien cobra de la FMF y disfruta de las ventajas de su cargo y todavía quiere aparecer como víctima cuando los errores son suyos.
En vez de salir tan gallito diciendo que va a “ir a por todas” y que el Gimnástico se disculpe, que pida primero perdón a su familia cuando empezó a decirle a todo el mundo que podía haber sido un familiar el que escribió en el foro, aunque al final se decantara por lo del vecino.
En este club nunca echamos la culpa a los hijos.